BibliotecaNúmero 7 - junio 2016

Lo que me anima

OLYMPUS DIGITAL CAMERANOCHE DE BIBLIOTECA, PRESENTACIÓN DE LA REVISTA COLOFÓN N° 35 “ACTO POLÍTICO”–EOL Sección La Plata, 11 de Mayo de 2016

 

 

Andrea Perazzo

 

Buenas noches, es una alegría estar hoy participando en esta noche de Escuela donde presentaremos el último número de Colofón, Boletín de la Federación Internacional de Bibliotecas de la Orientación Lacaniana.

Colofón surge en el año 1991 bajo la dirección de Judith Miller, reuniendo allí actividades y proyectos de cada Biblioteca que se fuese creando, posibilitando así el intercambio de publicaciones internacionales del Campo Freudiano. El deseo decidido de Judith Miller junto al equipo renovado de trabajo que la acompaña hace años, posibilita que la marcha de este Boletín siga más viva que nunca.

Para presentar este valiosísimo instrumento de trabajo, los invito a meternos en él, a hacerlo hablar y ¡ojalá nos dé que hablar en la conversación! intentando así acercarnos al planteo que Judith nos propuso acerca de las Bibliotecas, que estén en su lugar de acción lacaniana, donde resuenen los alcances del acto analítico, acto político.

Hoy es Noche de Biblioteca y su invitado de honor Colofón, el tema que nos convoca en este último número: Acto político.

Comencemos abriendo el Boletín: se encontrarán con el “Editorial”, escrito por Adriana Testa, la Directora de publicación, donde aborda desde la perspectiva psicoanalítica el tema del Acto. Tomaré de allí dos fragmentos de extrema riqueza que resonaran en la Conferencia de Bernard Lévy, en la que me detendré a trabajar: “Un acto, a diferencia de la acción, es un corte, que abre y orienta una consecución de acciones. El sujeto es un efecto del acto, producto de goce, que causa el deseo de uno y algunos más abriendo el espacio de la acción con otros”, y “El acto analítico es un acto político que se mide por sus consecuencias, por los efectos por venir, orientado por la necesidad incierta del futuro y no por las intenciones inscriptas en algún lugar pasado”. (1)

Con ellas, los invito a que me acompañen al texto siguiente, el de Bernard Henri Lévy, no sin antes presentarlo, él es un  filósofo y escritor francés; proviene de otro discurso pero está muy cercano al discurso analítico, creció leyendo los textos de Lacan. Dice que lo ha influenciado considerablemente en su pensamiento y acciones filosóficas, dándole un “empuje a vivir”.  Tiene una relación muy fuerte con el Campo Freudiano, junto a J.-A. Miller ha batallado contra el intento de asesinato del psicoanálisis. Es Director de “Las reglas del juego”. Tuvo una gran intervención también en la liberación de Mitra Kadivar.

Este filósofo pronunció una Conferencia  en el Congreso de la AMP 2014, “Un real para el siglo XXI”, en un espacio llamado “El compromiso de un filósofo” (2), cuyo valor fue extraordinario tanto para Judith Miller, a quién inspiró para el tema de este Colofón, como para los que estuvimos allí presentes y nos estremecimos al escucharlo.

Guy Briole, Director de ese Congreso, lo presenta como “un hombre de acción” comprometido en cuestiones que sacuden al mundo. Le manifesta el tema de ese Congreso, la noción de lo real en sus expresiones más actuales: desencadenada en la naturaleza y en los hombres, y cómo la ciencia y el capitalismo en este siglo XXI participan de ese desorden de lo real. Le señala que en una entrevista que le realizara una psicoanalista, él tuvo palabras muy fuertes donde nos podíamos reconocer, por ejemplo cuando dice que “la única manera de salir y no quedar atrapado en lo real, es por el Acto, no el cálculo” y que su enemigo es ese pegamento, pesadez, engrudo, del que, como él bien dice, “se pasa la vida despegándose” (3). También le menciona cómo su cuerpo está metido en sus compromisos, situaciones donde le hace frente a las derivas de los hombres. Le pide que hable de las batallas que libra para defender valores que le parecen importantes y que nos aclare sobre los actos que tiene en las intervenciones en el mundo, donde se compromete con su pensamiento, su cuerpo y su vida.  Y por último le solicita “que nos dé un poco de esa fuerza que lo anima”. (4)

Lévy titula a esta conferencia “Lidiando con lo real” (5), donde plantea que a lo real no se lo puede atrapar ni con el saber ni con el conocimiento, que no hay ciencia de lo real, y que a lo real no se lo puede curar, ni tratar. Testimoniando la manera en que lo real entra en contacto con el ser hablante; por ejemplo cuando uno se golpea, es el porrazo, la tyche, el azar del golpe y de lo que no funciona. Lo real de cada uno surge, se impone sobre el sujeto. Pero para él lo interesante radica cuando lo real sumerge al intelectual, y eso sucede en la esfera del pensamiento, momentos preciosos pues allí decide sus grandes gestos teóricos ó políticos.  Nos dice que se la pasa batallando con su real, y que su peor enemigo es un pegote, engrudo, eso es para él lo real, y que se la pasa despegoteandose. Nos transmitirá cómo lo real lo atrapa y cómo hace él cada vez con ello.

Nos habla de los textos que escribió, cercanos al planteo de Lacan de que lo real no tiene sentido, y textos que escribió influenciado por la” intuición” de que lo real irrumpe, toma al sujeto, produce acontecimientos. Nos dirá que lo vivió y lo escribió. Enfatiza que no es solo importante que lo real capture al sujeto, produzca ese golpe, choque, sino lo que ese sujeto haga, si esquiva o consiente esa captura, la aceptación de esa captura de la cual uno no puede sustraerse. No hay más que una elección; un “acto” es dejarse tomar por ese momento de sumergimiento –dirá–, se trata de ir al agujero de lo real, para ir a poner allí sus palabras. Un acto es el franqueamiento del Rubicón, donde no se puede ceder en su deseo, donde al cabo de ese acto será otro; y además allí palpará lo innombrable, el desecho y podrá demostrarlo. Lévy hablará de cómo se dedicó gran parte de su vida a entender qué había pasado, quién era y por qué había muerto un periodista del cual no sabía nada, el día que se enteró de ello dice haber tenido una especie de requerimiento silencioso; o cuando se dedicó a cinco guerras olvidadas, donde no había de ellas ningún registro ni imaginario ni simbólico ni real, ni comentarios, ni fotos, ni cifras de muertos, ni rostros, ni nombres, allí dice intentó un acto –encontrar rostros, números– , escribió. Dice haber tenido la sensación de que lo real lo tiraba hacia su propia altura, de dejarse sumergir hasta el fin del acto que le proponía, y ahí sentir tocar lo real. Despegarse para producir un real.

Sacarle el pegote, la pesadez a lo real, es por el acto; único modo de transformarlo, cambiarlo, de tener una relación humana con lo real y hacer con el otra cosa que un destino.  Y ello no viene del cálculo, ni del saber ni del conocimiento; él habla de una” inspiración” que se impone y orienta sus actos políticos. Da el ejemplo de cuando cruza la frontera de Libia, en una camioneta que apenas funcionaba, buscando gente que no sabía si existía; inventó a esa gente. Y dirá que luego viene la escritura, que da sentido a lo que no tenía sentido ‑tiene que haber saber‑ que se sitúa en otro orden, es otro tiempo, otro acto. Siempre escribe sobre lo que vive y es otra persona quien lo hace. Otro deseo causa el relevo. La escritura vendrá después del acto, será inscribirlo en una historia.

Para él, «Lidiando con lo real” es dejarse espolear por lo real (incitar, estimular), y al cabo de un espolonazo entrar en contacto con una producción de lo real.

Esto nos lleva al tema que Lacan trabajó en su seminario sobre el acto (6) donde planteaba que todo “acto legítimo” es transgresión, atravesamiento de un código, como el atravesamiento del Rubicón; después ya nada puede ser igual en la suerte que ya está echada, dejando una marca imborrable en el sujeto. Solo reconocemos el acto por los efectos après-coup en el propio sujeto de ese acto. Acto diferenciado de acción. El acto es sin Otro y sin sujeto, aunque sus consecuencias se verifiquen en el otro.  El acto analítico es siempre fallido, implica siempre el retorno del saber en algún lugar. Siempre tiene algo no logrado respecto a su intención. Las consecuencias de ese acto sancionan al responsable, por ello tiene nombre propio el sujeto devenido del acto.  El sujeto nunca es dueño del acto, ya que se mide por sus consecuencias, su futuro es incierto; e incluye al otro, es transindividual, es imposible a nivel del sujeto solo. El verdadero agente del acto, es el objeto a causa del deseo que divide al sujeto.

Podríamos preguntarnos entonces, si en el acto podemos ubicar algo de este “coraje” del que nos hablaba Miller (7), quien nos decía que si hablamos de elección forzada, de no ceder en su deseo, de atravesamiento, eso no era otra cosa que “el coraje real”. Hay coraje cuando se franquea una barrera, cuando se establece una relación verídica con lo real más allá del fantasma que lo recubre, cuando se franquea un punto de angustia que supone la presencia del objeto a. Es soportar la inexistencia del Otro, y en ese vacío del significante saltar uno mismo, en el S del A tachada. Decisión ética de ir hacia lo insoportable.

Y si el acto depende de sus consecuencias, si se inscribe en la ética de las consecuencias y no de las intenciones, estamos en el campo del “Principio de la política lacaniana” y “Cuando se habla de política, y uno es psicoanalista, lo que está en juego es el Acto analítico y sus efectos”. (8)

La política lacaniana, es la política de la insistencia, la política del acto analítico, la política de liberar todos los no puedo, persiguiendo hacer salir el deseo agazapado bajo las buenas razones y las buenas intenciones, ignorado por el sujeto mismo. La política lacaniana es sin estándares, pero no sin principios, y con la ética del acto analítico. Nuestra política es la del síntoma, lo más singular de un sujeto. No adherimos a producir semejantes, apuntamos a la lógica del no todo, de la diferencia absoluta.

Miller nos dirá que “Lacan  inscribe el estatuto mismo del acto en la consecuencia, la serie de una cadena significante. Quizá el acto es un comienzo, incluso un origen, pero sólo se lo puede juzgar como acto retroactivamente” (9). Hay que vivir arreglándoselas con las consecuencias, que es lo que uno no sabe de antemano, por eso la angustia del acto.

”¿Qué puede tener lugar al lado del Acto Analítico, como Acción Psicoanalítica, ó mejor dicho, como Acción Lacaniana, que dé en la sociedad a este Acto psicoanalítico, las consecuencias que pueda tener?”(10)

La acción lacaniana es la consecuencia del acto analítico en el vinculo social: si en el acto analítico, el analista –en la transferencia– ocupa el lugar de semblante de a como a-social, en la acción social sostiene el lugar de sujeto, de analizante, pero lo más experimentado posible, sabiendo extraer en cada caso las últimas consecuencias de lo que ha sido su propia experiencia analítica donde estaba como analizante. La acción lacaniana no está dirigida por la ética de las intenciones, sino por la ética de las consecuencias, de la función que el objeto causa de deseo tiene para cada sujeto (11). Es en la acción lacaniana donde se intenta articular el psicoanálisis en intensión –con la pregunta ¿Qué es un analista?– con el psicoanálisis en extensión, que se juega más a nivel de lo social.

Inevitablemente lleva a interrogarnos y a revisar ¿qué hacemos en los lugares que ocupamos?, ¿los habitamos, tomamos una posición en la vida institucional?¿Qué hacemos en defensa del psicoanálisis en momentos donde el psicoanálisis trata de ser eliminado por no ser una ciencia?, ¿cómo resistir para no ser aplastados por el cognitivismo con su criterio de evaluación donde se anula la singularidad del sujeto?¿Cómo juega el psicoanálisis su partida con el partenaire social?, ¿cómo acercar el psicoanálisis a la ciudad?, ¿cómo extenderlo al mundo?

Sigamos recorriendo las páginas de este Colofón y encontraremos un texto de Jorge Assef (12), él nos transmite cómo la AMP está como consultora en la ONU constatando el lugar que ocupa el psicoanálisis en la civilización. Allí, el acto político en su máxima expresión. El esfuerzo necesario de los psicoanalistas por hacerse escuchar en la lengua del Otro sin deponer sus principios.

Los psicoanalistas debemos intervenir, alzar la voz, opinar, tenemos algo para decir, y encontraremos eco de ello en un nuevo apartado de Colofón llamado “El psicoanálisis en la ciudad y la Acción Lacaniana”, donde a través de los textos de los responsables de distintas Bibliotecas nos manifiestan las diversas actividades que realizan en cada una de ellas, en cada ciudad, por medio de creación de Foros, conversaciones, presentaciones de libros, proyecciones de películas, invitando a participar no sólo al discurso del psicoanálisis sino la conversación y debate con otros discursos, manera de hacer existir el psicoanálisis en la ciudad. Pero, hay un texto que me interesa en especial “¡Una Biblioteca más!” (13), como nos dice Carlos Jurado: aquí en nuestra ciudad y donde hoy estamos reunidos, la creación de una nueva Sección de la Escuela –EOL- Sección La Plata–, en noviembre de 2013, fue todo un acto político, anudado a la acción lacaniana en la ciudad. Y en eso estamos hoy.

Muchos de nosotros estuvimos en el reciente último Congreso de la AMP en Río, donde en la Conversación de la Escuela Una, se plantearon tres temas a trabajar: primero, “¿Qué orientación para la práctica del psicoanálisis en instituciones?”, el segundo tema: “La batalla por el psicoanálisis que toma hoy en día el nombre de Autismo, ¿qué respuestas dar a los ataques al psicoanálisis?”, y por último, “Los estados de urgencia, ¿cómo nos hacemos partenaire del sujeto?”, esto implica la extensión del discurso analítico en el mundo, hacer existir el psicoanálisis como tratamiento posible.

Unas preciosas palabras de Bernard H. Lévy: “Yo escribo todos mis libros, a partir de la hipótesis de que voy a morir…un día. Entonces, tiene que quedar esto. ¿Por qué? No para dar testimonio de lo que se hizo, pero sí para dar testimonio de lo que podría hacerse” (14), resuenan en los textos de este Colofón, y quedaron resonando en mí.  Lo que está por venir es “lo que me anima”, frase que, como colofón, podría elegirla como título de esta presentación.

Muchas gracias.

 

 

Notas bibliográficas:

(1)Testa, A.: “Editorial”, Colofón 35, Acto Político, Grama, Buenos Aires, 2015, págs. 5-6.

(2)Lèvy, B.-H.: «Conferencia pronunciada en la mesa“El compromiso de un filósofo”del IX Congreso de la AMP», Video (en francés) en la página Web del “IX Congreso de la AMP: Un real para el siglo XXI”, París, 2014, http://www.congresamp2014.com/es/template.php?file=Destacados/Bernard-Henri-Levy.html

(3) Guy Briole cita a Bernard Henry Lévy en la entrevista de Anaelle Lebovits-Quenehen: “El Acto: Una relación humana con lo real”.Video publicado (en francés) en la página web del “IX Congreso de la AMP:Un real para el siglo XXI” (en francés), http://www.congresamp2014.com/es/template.php?file=Afinidades-Videos.html

(4)Briole, G.: Presentación de la Conferencia de Benard Henri Lévy, en el IX Congreso AMP, París, 2014, Video (en francés), en la página Web del “IX Congreso de la AMP: Un real para el siglo XXI”, http://www.congresamp2014.com/es/template.php?file=Destacados/Bernard-Henri-Levy.html

(5)Lévy, B.-H.: “Lidiando con lo real”. Colofón 35, Acto Político, Grama, Buenos Aires, 2015, pág. 8.

(6)Lacan, J.: “Seminario El acto analítico”, inédito.

(7)Miller, J.-A.:”Una conversación sobre el coraje”, en Conferencias Porteñas, Tomo 3, Paidós, Buenos Aires, 2010, pág. 65.

(8)Briole,G.: “Impases de la política, política del pase”, marzo 2013, en el Blog de la ELP-

(9)Miller, J.-A.:”El Acto entre intención y consecuencia”, en Política Lacaniana, Colección Diva, Buenos Aires, 1999, pág. 94.

(10)Bassols, M.:“Una política para la Acción Lacaniana”, en Revista virtual de la NEL The Wannabe, N° 11, septiembre 2014, http://thewannabe..org/Ediciones/011/template.php?file=Nuestras-convicciones/Una-politica-para-la-Accion-Lacaniana.html

(11)Ibid.

(12)  Assef, J.: “Sobre lo que quiere decir ‘Les traemos la peste’, como Acto Político”, en Colofón 35,  Acto Político, Grama, Buenos Aires, 2015, pág. 51.

(13)  Jurado, C.: “¡Una Biblioteca más!”, en Colofón 35, Acto Político, Grama, 2015, Buenos Aires, pág. 60.

(14)  Lévy, B.- H.: “El Acto. Una relación humana con lo real”, Video entrevista (en francés), en la página web del “IX Congreso de la AMP: Un real para el siglo XXI”, 2014, http://www.congresamp2014.com/es/template.php?file=Afinidades-Videos.html