CartelesNúmero 6 - diciembre 2015

Inscripción y diferencia: la escritura en el Cartel

Inscripción y diferenciaNoche de Carteles: Hablan los Cartelizantes III, Escrituras – EOL Sección La Plata, 5 de agosto de 2015

 

Adriana Fanjul

 

Convocada a hablar sobre la escritura y el cartel; la coincidencia hizo que, días previos a esta invitación, iniciara un nuevo cartel y que en esa ocasión se conversara sobre la posibilidad y particularidad de la escritura en el cartel, sea en relación al rasgo o las Jornadas. Intentaré comentarles lo que esa conversación, más la invitación a participar de esta noche, me llevo a pensar.

En principio una pregunta en torno a si la escritura que allí acontece, cuando es posible, tiene el mismo estatuto que otras escrituras. Adelanto un no como respuesta, en tanto considero –y para esto me voy a servir de una expresión de E. Laurent– que la escritura en el cartel implica “inscripción y diferencia”. (1)

 

Inscripción, porque el dispositivo del cartel viabiliza la puesta en acto de un trabajo, que no es sin otros y sin Escuela, pero en cuyo horizonte se encuentra la posibilidad de alcanzar un saber más propio, no colectivo. Es a partir de esa conjunción entre lo colectivo y lo singular, aquello que no es colectivizable, que es posible avanzar en el saber. Y si este avance se plasma en la escritura, aun cuando revele una búsqueda teórica, esa producción se nutre –sin dudas, también– del saber que cada uno atrapó en su análisis.

Aunque “no-toda” escritura. Está la escritura-tapón –si me permiten la expresión– de la que tantas veces uno se ha servido y se servirá: esa que describe, que recopila, que anula las marcas de la enunciación… Y está esa otra escritura que el cartel posibilita, aunque no siempre se logra, esa que ha cernido lo que no entra en el saber, lo que no puede escribirse y paradójicamente desde allí se escribe. Una escritura incómoda que gira en torno a un imposible de escribir. Es esa escritura que al modo del testimonio –sin serlo– logra un instante de transmisión, no conclusivo. Si esto se obtiene, podemos decir que el dispositivo del cartel, y fundamentalmente la escritura que allí acontece, se encuentran a la altura de su función ratificando que no hay completud, no hay un todo, sino “dispersos descabalados” (2); donde lo heterogéneo coexiste. Leonardo Gorostiza –en una Noche del Consejo– recordó que “Lacan decía que ésa era la brújula para orientarse respecto de «cómo hacer» para relanzar la transferencia de trabajo con la Escuela. Descabalar (…) anudar las diferencias y descompletar; propiciar conjuntos abiertos allí donde se tiende al cierre”. (3) Cuestión a verificar en cada caso, en cada escrito y en cada cartel.

 

 

Notas

(1) Laurent, E.: “El caso, del malestar a la mentira” 3° Encuentro Americano- XV Encuentro Internacional del Campo Freudiano, Mayo de 2006. http://ea.eol.org.ar/03/es/textos/txt/pdf/el_caso.pdf

(2) Lacan, J.: “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11”, Otros Escritos, Paidós, pág. 601.

(3) Gorostiza, L.: “Los síntomas contemporáneos de los analistas”, Noches del Consejo EOL, 26 de Septiembre de 2013, http://www.eol.org.ar/noches/noches_escuela_resenia.asp?Resenia=314/44/Resena-de-la-Noche-del-Consejo