Seguinos en Facebook Seguinos en Twitter Seguinos en Instagram
Agenda
Seminarios diurnos
Noches de Directorio
Carteles
Biblioteca
Librería
Publicaciones
Audios y videos

Seminario del Campo
Freudiano

Antena Autismo La Plata
 
Jornadas y eventos

Primera Noche Preparatoria hacia ENAPOL
8 de abril, 20 hs.

Ernesto Sinatra presentará el argumento y ejes de trabajo
Responsables: Laura Arroyo y Christian Martín
Coordina: José Lachevsky
Lugar: EOL- Sección La Plata

Reseña

El pasado 8 de abril, tuvo lugar en la sede de la EOL, Sección La Plata, la primera noche preparatoria hacia el ENAPOL VII, "El imperio de las imágenes", Encuentro que se llevará a cabo en septiembre de este año en la ciudad de San Pablo, Brasil.

La actividad tuvo esta vez como responsables a Laura Arroyo, cartelizante; Christian Martín, asociado de la Sección; y Ernesto Sinatra (AME de la EOL), por la Comisión Científica del ENAPOL VII; con la coordinación de José Lachevsky, miembro de la Sección.

En primer lugar Laura Arroyo tomó la palabra contándole al auditorio su forma de inscripción en el Encuentro, formando parte de un equipo de trabajo con miembros y asociados de la Sección, el cual se titula: "Mujeres en el espejo: nuevas virilidades". A partir de allí, su interrogación: ¿a qué llamamos nuevas virilidades?, ¿el título tiene que ver con algo de la condición masculina en la actualidad? .Centrando su recorrido teórico a partir de un libro de Franco La Cecla –antropólogo italiano– titulado: Machos. Sin ánimo de ofender, halló allí un modo de diagnosticar la época, por parte del autor, que interesa al psicoanálisis. Avatares de discurso que hacen a la subjetividad de lo masculino y lo femenino, sostuvo. También tomó una conferencia de Judith Butler, -filósofa norteamericana-, que diera en México, en la que sostiene que hay que desmantelar el ideal de la masculinidad y paternalista. La Cecla se acerca a Lacan en relación a que la demostración viril deviene femenina, y de allí la idea de Lacan de pensar lo viril como un semblante, concluye Laura. Citando algunas referencias de Lacan afirma que siempre se dice que lo que no es mujer, es madre. ¿Qué pasa con el hombre y la paternidad? se pregunta, ¿por qué al hablar de lo viril terminamos hablando del padre?

A su turno, Christian Martín nos acercó unas referencias a Ignacio Ramonet, semiólogo y periodista, autor entre otros, del libro La explosión del periodismo, páginas que Christian recordó al preguntarse ¿cómo imperan las imágenes? Allí Ramonet señala que nuestra época ha sufrido una gran transformación con la llamada "revolución digital", interesando las consecuencias que ha deparado ella sobre los medios de comunicación tradicionales, planteando el problema del vértigo de la información y sus consecuencias sobre el sujeto de la época. Los usuarios de internet se consumen en la pantalla bajo el mandato feroz de gozar, en un espacio virtual que mantiene al sujeto cautivo de ese imperativo. Podemos esperar de ello presentaciones de sujetos sintomatizados por las derivas de sus compulsiones, con su deslizamiento más allá del principio del placer, que en nada le resuelven su propia relación al goce, enuncia Christian, trayendo una referencia de M. Bassols sobre lo que llama la adicción generalizada, consecuencia de lo que el consumo de internet produce en el sujeto. ¿Cómo es posible la intervención del psicoanálisis en el tratamiento de la adicción generalizada? El próximo ENAPOL será una buena ocasión para seguir dándonos algunas respuestas, concluye Christian.

Ernesto Sinatra nos mostró que lo trabajado por los responsables de la actividad tiene en común "un instante de ver" ligado al relevamiento de información, búsqueda de referencias, que permiten llegar al menos a una conclusión –aunque provisoria–, hacia una elaboración personal. Cada uno espontáneamente se fue ubicando en uno de los tres ejes propuestos para el ENAPOL VII:

  • El malestar de la civilización
  • Nuestros conceptos revisitados
  • ¿Hacia una nueva clínica?

Sinatra sostuvo que estos ejes intentan para nosotros, los analistas, abrir un campo de investigación acerca de lo que queremos transmitir. ¿Por qué el imperio de las imágenes? –se preguntó– enunciando que no basta con decir que las imágenes se han apoderado con sus gadgets del espectáculo del mundo. Se trata más bien de verificar que nuestros conceptos sirven para descifrar la estructura, el hueso, de la realidad que percibimos.

El mundo actual, omnivoyer hasta extremos inimaginables nos muestra que el imperio de las imágenes tiene allí un papel protagónico. Indagaremos también si las variaciones en la subjetividad afectan los modos en los que llevamos adelante las curas: ¿hacia una nueva clínica?, si la hay, por qué, de qué modo y con qué características. Sinatra nos habla de un cuadro clínico que ha caído en desuso pero que podemos hacerlo funcionar: las monomanías. Hoy en día, la prevalencia de la mirada ofrece el marco a una pluralidad de goces –"monomanías del siglo XXI"–, entre los que destaca el goce cleptómano y aquél que corresponde al avance incontrolable de la industria del juicio. Estos dos rasgos, que en apariencia no tendrían nada que ver, están perfectamente imbricados, nos dice. El desenganche entre el goce y el decir que no (consecuencia mayor de la caída del padre) empalma con la judicialización generalizada y el mercado del "goce para ver". Allí donde la tradicional función del padre declina, se incrementan los juicios "contra todo", donde el "no debes gozar" de la civilización ha sido reemplazado por "¡hay que gozar!". Ascenso del objeto a al cénit social, es decir, que el ideal ha sido tragado por el goce, como nos dice Miller. Los procesos de judicialización están a la orden del día, ocupando el lugar que tradicionalmente correspondía al padre. Aquí el famoso ejemplo de la selfie disparada por un mono, saltando a la fama a través de Wikimedia.

Luego de que Sinatra nos convidara con una viñeta clínica como cierre de su exposición, se fue acentuando que el próximo ENAPOL será la chance para nosotros, los analistas, de evaluar las manifestaciones del malestar actual de la civilización, de poner a prueba nuestros conceptos y matemas, de evaluar la pertinencia o no de sostener la existencia de una nueva clínica. Pero para ello será preciso estar advertidos de algo esencial, que tiene que ver con nuestros propios prejuicios a la hora de responder como practicantes del psicoanálisis en el siglo XXI.

Las preguntas y comentarios finales confluyeron en una conversación acerca de los ejes que el Encuentro propone, poniéndolos en funcionamiento: ¿qué ocurre cuando el imperio de las imágenes hace síntoma en la vida amorosa?, ¿qué pasa con la tradicional pareja histeria-obsesión?, ¿qué son estas "nuevas patronas" y cómo hacen pareja (o no) con las nuevas virilidades de la época?, fueron algunas de las cuestiones que surgieron a partir de una de las intervenciones del público en lo que sería el eje: "¿Hacia una nueva clínica?". Por otro lado, surgió la cuestión de la relación entre las imágenes y la angustia. Vemos que el matrimonio de la ciencia con el superyó localiza en las cámaras de vigilancia de la última tecnología, el ideal de control –acentúa Sinatra–. Esa sería la mejor manera de ubicar en el eje "El malestar en la civilización", el punto que dice "en un mundo omnivoyer las pantallas nos miran". Ello, sólo para citar algunos ejemplos.

Hasta aquí lo que fue la primera noche preparatoria hacia ENAPOL VII, primera de cuatro actividades previstas por la Sección, en vistas al Encuentro. El trabajo continúa.


Reseña: Belén Rodríguez