Jornadas y CongresosNúmero 14 - diciembre 2019

Sueño y Escritura

XXVIII JORNADAS ANUALES DE LA EOL: HABLEMOS DE INCONSCIENTE, AÚN-  30 noviembre y 1 de diciembre de 2019

 

Natalia Chavari

 

 

Freud nos dice que el sueño es la vía regia de acceso al inconsciente.

¿Es posible que el sueño no solo dé acceso al inconsciente sino también a localizar algo de lo escrito?, ¿Puede leerse allí, en el texto, lo que conduce a la letra?

Lacan en “Función y campo…” dice: “el sueño tiene la estructura de una frase, o más bien si hemos de atenernos a su letra, de un rebús, es decir de una escritura”(1) Y agrega, Freud nos enseña a leer, a partir de poner de relieve la estructura del sueño, su elaboración onírica, su  retórica. El sueño como un discurso, que habría que leer a la letra. 

Freud nos dice: “Todo sueño tiene por lo menos un lugar en el cual es insondable, un ombligo por el que se conecta con lo no conocido”(2),es decir que más allá del sentido del sueño habría un tope de lo interpretable, como real imposible para lo simbólico.

Cuando Lacan lee el sueño de Irma dirá: “el sueño que culminó una primera vez, estando allí el ego, con la imagen horrorosa de la que hablé, culmina una segunda vez al final en una formula escrita”(…)“al igual que el oráculo la fórmula no da ninguna respuesta a nada. Pero la manera misma en que se enuncia, su carácter enigmático, hermético, si es la respuesta a la pregunta sobre el sentido del sueño” (3).

Freud no se despierta ante la “aparición angustiante de una imagen que resume lo que podemos llamar revelación de lo real en lo que tiene de menos penetrable, de lo real sin ninguna mediación posible, de lo real último, del objeto esencial que ya no es un objeto sino algo ante lo cual todas las palabras se detienen” (4) tiene agallas, sigue soñando y puede llegar hasta la fórmula escrita.

Podemos pensar que ya está acá la idea de letra: “¿La letra no es propiamente litoral? El borde del agujero en el saber, que el psicoanálisis designa justamente cuando lo aborda, con la letra, ¿no es justamente lo que ella traza?”(5). Algo de ese borde toca el sueño. Lo indecible a leer en un análisis.

¿Porqué en el análisis de los sueños nos obligamos a atenernos a lo que sucedió en la víspera? Para explicar el sueño, sin duda hay que referirse a cosas que se remontan al “tejido mismo del inconsciente”. Situar el inconsciente como tejido es también introducir lo que deja marca.

“Que Freud diga que el sueño es un rebús, no me hará desistir ni un solo instante de afirmar que el inconsciente está estructurado como un lenguaje. Solo que es un lenguaje en medio del cual apareció su escrito”(6)“(…)la psicopatología de la vida cotidiana, sólo se sostiene, solo tiene sentido, si parten de la idea de que lo que tiene para decir está programado, es decir, para ser escrito” (7)  Podemos decir que lo escrito irrumpe también en los sueños.

La palabra misma tiene efectos de escritura, así como lo que se descifra en la palabra bajo transferencia tiene efectos de escrito. Lo que se escribe fue primero palabra y lo que contingentemente deja de no escribirse y se escribe, se escribe sirviéndose de la palabra. La palabra es primera respecto de la escritura y lo que la escritura escribe no es otra cosa que lo que del goce se fija. Dicho en otros términos el goce se fija al escribirse. Las palabras hacen algo muy distinto que demostrar, las palabras agujerean, emocionan, conmueven, se inscriben y son inolvidables.

Para concluir, tomo estas palabras de Silvia Salman “Leer en el relato del sueño esa lengua singular, leer en su texto los detritos depositados en función de la manera en que la lalengua fue hablada y escuchada por tal o cual en su particularidad, implica permanecer en el campo del lenguaje, pero tomando como regla su parte material, es decir la letra en lugar del ser.  Por ello debemos concebir una escucha del analista que se sitúe, tanto en el nivel del relato del sueño, allí donde sus elementos cobran sentido para el discurso analizante, como en el nivel de lo que insiste más allá del sentido. Esa insistencia se apoya en la materialidad misma del significante, una vez que el sentido envejece, se marchita, se desvanece y de a poco se silencia, también en los sueños”. (8)

 

Notas:

1 Lacan, J.: “Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis” en Escritos 1, siglo xxi editores, Buenos Aires, 2005, p154

2 Freud, S.: “La interpretación de los sueños” en Obras Completas Tomo IV., Amorrortu, 4ta Reimpresión, 1991, p. 132.

3 Lacan, J.: Seminario ll, Ediciones Paidós. Buenos Aires 2008, p.240

4 Lacan, J.: Seminario ll, Ediciones Paidós. Buenos Aires 2008, p249

5 Lacan, J.: Seminario XVIII. Ediciones Paidós. p. 109. Buenos Aires. 2009

6 Lacan, J.: Seminario XVIII. Ediciones Paidós. Buenos Aires. 2009, p82

7 Lacan, J.: Seminario XVIII. Ediciones Paidós. Buenos Aires. 2009, p83.

8Salman S.: “El escándalo del cuerpo hablante”En CONGRESOAMP2020.com.Textos de Orientación.

 

Bibliografía:

Freud, S.: “La interpretación de los sueños” en Obras Completas Tomo IV., Amorrortu, 4ta Reimpresión, 1991.

Lacan, J.: Escritos I, siglo xxi editores, Buenos Aires, 2005.

Lacan, J.: Seminario II, Ediciones Paidós. Buenos Aires 2008.

Lacan, J.: Seminario XVIII. Ediciones Paidós. Buenos Aires. 2009

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