Jornadas y CongresosNúmero 12 - diciembre 2018

¿Qué dimensión de “lo político” para el psicoanálisis?

V JORNADAS ANUALES DE LA EOL SECCIÓN LA PLATA: CUERPOS Y DISCURSOS –La Plata, 10 de noviembre de 2018

 

 

 

 

Verónica Escudero

 

Me interesa trabajar el parlêtre político en el sentido señalado en el «Argumento de las V Jornadas Anuales de la EOL Sección La Plata»(1) –“Cuerpos y Discursos” –, respecto de la dimensión política del cuerpo. El cuerpo hablante hace contrapeso al sueño del cuerpo individual como propiedad. Más bien “el cuerpo que habla testimonia del discurso como vínculo social que en él se inscribe: es un cuerpo socializado (…) la subjetividad en él comprometida es individual, pero también es la de una época”. (2)

Recordemos que Lacan afirma que el inconsciente es lo político en el “Seminario 14” (3), dónde formula que el Otro es el cuerpo. Acentuar lo político es dar lugar a la “fractura” con la verdad como absoluta, además de evidenciar que la identificación a un significante Uno cualquiera, como significante amo, revela una perspectiva que limita las pretensiones del discurso amo de autorizarse en un significante ideal.

Por otro lado, el desplazamiento del inconsciente al parlêtre nos conduce a repensar lamasa freudiana” respecto de la operatoria de la identificación, tanto en relación al Ideal como la consecuente identificación recíproca de quienes la componen; ya que lo que se esboza a partir del acontecimiento de cuerpo es una nueva psicología de las masas. “Los movimientos de las masas contemporáneas, las “multitudes” se hacen y se deshacen en algo que desafía la identificación”. (4)

 

El nudo y el discurso

“Lejos de estar expurgado de goce, el vínculo social según Lacan está anclado en el goce”. (5)

Sabemos que la sociedad como todo homogéneo no existe, la noción de lazo de Lacan muestra que hay una pluralidad de “lo social”. Y que en todo caso lo que cada uno estructura como mundo será a partir del in-mundo que habita. Lacan en “La tercera” (6), además de formalizar el nudo, señala una divisoria del goce respecto del goce en el cuerpo y el goce fuera-de-cuerpo y se refiere en distintas ocasiones a lo que denomina “civilizar”. Dice que lo que civiliza el goce del cuerpo es lalengua: “…ella lo lleva a su efecto desarrollado, por el cual el cuerpo goza de objetos” (7) identificables por el psicoanálisis y que constituyen el núcleo elaborable del goce. Hay efecto “civilizador” si el nudo, a partir del calce del a, permite empalmar los goces con ese lugar de plus-de-gozar. Para que haya un efecto “civilizador” algo del goce opaco del cuerpo deber ser “exportado” al in-mundo. El psicoanálisis está así advertido que en el corazón mismo del discurso radica un fuera de sentido, un imposible de exportar todo por su propia opacidad, por lo cual cualquier recuperación de goce por la vía del plus-de-gozar será discordante con el cuerpo. “Toda nuestra experiencia procede del malestar que Freud denominó malestar en la civilización…lo impactante es que el cuerpo participa de ese malestar”. (8)

Para el psicoanálisis la verdad que estructura todo discurso es que la relación sexual no existe, y el discurso viene ahí donde lo fuera de sentido se articula de alguna manera. Entiendo así el reconocimiento que Lacan hace a Marx (9): la invención de un discurso que articula un imposible: la plusvalía. Laurent dice al respecto que toda revolución se sostiene en un sin sentido, y lo engañoso sería pensar que habría revolución que reintegre la plusvalía, porque es una pérdida que pone en marcha el sistema capitalista, en ese caso.

 

8m, 13 j, 8a

“Lo propio del goce es que cuando hay dos cuerpos, mucho más aún cuando son más, no se sabe, no se puede decir cual goza” (10)

Propongo pensar bajo las coordenadas del parlêtre político las multitudinarias movilizaciones de mujeres ocurridas este año en nuestro país. El título del apartado las pone en serie. Quienes hayan asistido podrán haber percibido lo que quiero señalar: el clima festivo (incluso con un grito característico) y la masividad heterogénea, hacen pensar que no hay allí movimiento identificatorio en el sentido freudiano de la masa, el líder y el lazo entre los individuos. Tal vez esto sea a causa de que no hay significante que represente “lo femenino”, ni mucho menos calificarlo como un todo homogéneo, planteos clásicos del psicoanálisis. Se podría decir, incluso, que el psicoanálisis supo interpretar a las mujeres (11). ¿Pero que más nos dice la época?

La multitud de mujeres en las calles parece mutar de consigna, pero no pierde intensidad: del “ni una menos” a la marea (devenida) verde. ¿Qué es lo que allí las reúne? ¿El discurso feminista, o los discursos feministas? ¿Se trata de una denuncia al amo patriarcal y se trata, entonces, de una versión actual del discurso histérico? ¿O se trata de un nuevo lazo entre mujeres lo que llaman sororidad? A veces la dirección no parecería ser “vaciar” el ideal, porque se percibe líquido, y el acento pareciera estar puesto en el lazo.

Hacer lugar a un imposible, como fuera de sentido, sigue siendo la política que orienta el singular lazo analítico. No se trata de pensar lo político por el lado del sentido o contenido ideológico, sino de poder ubicar en tanto ser hablante “la textura corporal que lo constituye y disponer de las herramientas necesarias para enfrentar la efracción de goce…” (12), herramientas que entiendo son las de una época que nos revela “su” malestar en la cultura, y nos toca unir a nuestro horizonte.

 

 

 

 

Notas:

(1) Mildiner, K., Lachevsky, J. y Perazzo, A.: “Argumento de las V Jornadas Anuales de la EOL Sección La Plata”, Resonancias #2, http://www.eol-laplata.org/Jornadas-y-eventos/005/Boletines/V-Jornadas-News002.html

(2) Laurent, E: “El parlêtre político”, El reverso de la biopolítica, Grama, Buenos Aires, 2016, pág. 258.

(3) Lacan, J.: “Seminario 14: La lógica del fantasma”, clase del 10 de mayo de 1967, inédito.

(4) Óp. Cit. n°2, pág. 24.

(5) Óp. Cit. n°2, pág. 129.

(6) Lacan, J: “La tercera”, Revista Lacaniana N°18, Grama, Buenos Aires, 2015.

(7) Ibíd, pág. 19.

(8) Óp. Cit. n° 6, pág. 27.

(9) Miller, J.-A: “Lo real y la estructura”, Un esfuerzo de poesía, Paidós, Buenos Aires, 2015, pág. 111.

(10) Lacan, J.: El Seminario, Libro 19, …o peor, Paidós, Buenos Aires, 2012, pág. 221.

(11) Musachi, G: Mujeres en movimiento. Eróticas de un siglo a otro, Fondo de cultura económica, Buenos Aires, 2012. Allí la autora plantea que tanto Freud como Lacan supieron interpretar a las mujeres. Tanto el psicoanálisis como el feminismo tuvieron efectos al debatir, así señala el encuentro de Lacan con las feministas de los ‘60-‘70 que lo llevó a escribir las fórmulas de la sexuación.

(12) Gorali, V.: “Acerca de la despenalización del aborto”, Blog Zadig, https://redzadigargentina.wordpress.com/2018/04/27/acerca-de-la-despenalizacion-del-aborto-v-gorali/