CartelesNúmero 13 - septiembre 2019

Provocador provocado

NOCHE DE CARTELES: LA FUNCIÓN DEL MÁS-UNO EOL Sección La Plata, 8 de Mayo de 2019.

Carlos Jurado

“No expondré el concepto del cartel pero diré el uso que hago de él. Así de golpe: el cartel no me ha interesado nunca más que con propósitos de saber. Admito de buena gana otros usos, pero este es el mío” Miller en “Cinco variaciones sobre el tema de “la elaboración provocada” (1). Ubico esta cita al inicio porque coincido con su contenido, admito de buena gana los muchos usos del cartel pero a mí me interesa lo que el dispositivo del cartel tiene de específico en relación a la producción del saber.

Durante mucho tiempo me quedaban confundidos el conocimiento y el saber, pensaba que eran lo mismo hasta que en una ocasión trabajando en un cartel para el congreso de la A.M.P (Asociación Mundial de Psicoanálisis) que se iba a realizar en París en 2014 cuyo tema era lo real, fuimos a un encuentro con el más uno quejándonos de que no habíamos podido trabajar en nuestros rasgos porque no habíamos podido juntarnos, el más uno nos dijo: qué lindo grupito, si no se juntan no trabajan. Hay que pasar del grupo al cartel. Juntos pero disjuntos. Inmediatamente entendí la ironía y pude sacar algunas consecuencias. 1) que como grupo le llevábamos la queja al líder para que haga algo, 2) que había que pasar del grupo al cartel, podría decir salir de la pereza, 3) el grupo se sostiene del conocimiento y el cartel no, intenta –en el mejor de lo casos- ir en la búsqueda de un saber.

Mi rasgo de ese entonces era una pregunta, la recuerdo con precisión ¿es posible cernir lo real? Para avanzar en esa pregunta partí de una frase de Lacan en Radiofonía: “Si el conocimiento no nace sino al soltar el lenguaje, no es que aquél sobreviva para lo que hay que empalmarlo a este, sino para demostrarlo mortinato.

De otra estructura es el saber que, a lo real, lo cierne, en la medida de lo posible como imposible. Saben que es mi fórmula.

Así lo real se distingue de la realidad. Esto, no para decir que sea incognoscible, sino que no es cuestión de entenderlo, sino de demostrarlo. Vía exenta de toda idealización.” (2)

Bien, entonces el conocimiento es lo que nace muerto, o se mortifica al ser agente del discurso, una definición posible es tomar al conocimiento como un conjunto de información almacenada, o la posesión de múltiples datos interrelacionados que poseen un valor, lo que se almacena se alcanza por un aprendizaje (a posteriori) o por introspección (a priori). Lacan ubica al discurso universitario como el guardián del conocimiento, y al discurso analítico como el más adecuado para hacer surgir el saber.

Miller dice que “La llamada al trabajo es el toque de diana para despertar, llama. La estructura más simple de la elaboración provocada nos es dada por la primera línea de los cuatro discursos” (3)

Acá encuentro una forma de avanzar en el tema propuesto para hoy, que es la función del más-uno, que la voy a trabajar en relación al saber, es decir a la elaboración provocada, o dicho de manera diferente como el cartel es el instrumento que pensó Lacan para que el saber haga progresar la Escuela.

Si el más-uno es quien toma el lugar del agente recae sobre esa función la provocación, Miller usa su delicada ironía para mostrar que si el más uno tiene que tomar a su cargo la provocación al trabajo es porque  la vocación es la pereza, si retomo el ejemplo de que les traía es bastante patente este punto, ante la dificultad de encontrarnos el resultado fue la queja y la falta de producción.

Si se busca  con el cartel obtener un saber ya constituido y que se busca que el más-uno oriente en ese trabajo, para reafirmar lo ya sabido, la experiencia varía hacia el discurso del amo. Vamos a reafirmar lo ya conocido. Voy a tomar una frase de una cartelizante que en una reunión de trabajo dijo: Traigo una serie de ideas trabajadas y me voy con un montón de incertidumbres. Me parecía interesante esa frase ya que puede ser tomada por lo menos de dos maneras, la primera es que el más-uno opere como un amo que lleve el cartel a la impotencia, no me parece el mejor resultado para el trabajo. Otra lectura posible es que el más-uno en su función conmueva las certidumbres para hacer progresar el saber. “La lógica indica que no hay producción de saber más que si el trabajador no está estorbado por el efecto subjetivo (requiere de la división); si no, no producirá más que denuncia, la denuncia de los significantes-amos.” (4)

Retomo la frase de Radiofonía “el saber que, a lo real, lo cierne, en la medida de lo posible como imposible” Y agrega Lacan  “…no para decir que sea incognoscible, sino que no es cuestión de entenderlo sino de demostrarlo.”  Podemos decir con Lacan que cernir un real con el saber no concluye en el entendimiento de lo real, ni en el conocimiento, sino en una demostración. (5)

Si la incertidumbre concluye en la impotencia, es decir con un testimonio del tipo: “Algo que no se puede decir” (6) hubo allí un Amo del cual no se pudieron deshacer, pero si la incertidumbre concluye en un producto, en un escrito que dé cuenta de algunas preguntas bien articuladas y alguna certidumbre conmovida, allí el más-uno habrá estado en la buena posición del provocador provocado. Esta experiencia como más uno provocó en mí la conmoción de una certidumbre y me enseñó que ese lugar, al igual que el lugar del analista no está asegurado por ninguna experiencia previa, y que cada experiencia no garantiza las posteriores, me atrevo a decir de la función del más-uno lo que Freud escribía para la sesión analítica, cada cartel como si fuese el primero, queda excluida la dimensión del conocimiento acumulado ante una experiencia que intenta orientarse por lo real.

Como el más uno es también uno de los miembros del cartel, es esperable que reciba algún efecto de  formación del mismo, creo poder verificar un efecto en el ejemplo que les traigo, no considero que sea equivalente al efecto analítico pero sí un efecto para mi formación en la práctica del psicoanálisis.

Para terminar una cita de Miller, “Es la misma posición en donde Lacan se ha sostenido en su enseñanza: incitando a saber, pero en posición de analizante y no hablando más que a partir de Freud. Dar entonces su justo lugar al objeto en el cartel exige que el más uno no se apropie el efecto de atracción sino que lo refiera a otra parte- entre nosotros a Freud y a Lacan.” (7) Podría terminar diciendo que si el más-uno se apropia de los efectos de atracción deviene en la infatuación del analista, el efecto se produce por la transferencia misma que genera el trabajo y recae sobre la función del más uno reconducir hacia Freud y Lacan.

Notas

(1) Miller, J.-A.: “Cinco variaciones sobre el tema de la elaboración provocada”, en http://eolcba.com.ar/wp-content/uploads/2017/06/f-Cinco-variaciones-J.A.-Miller-.pdf  pág. 1.

(2)  Lacan, J.: “Radiofonía”, en Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pág. 430.

(3) Miller, J.-A.: “Cinco variaciones sobre el tema de la elaboración provocada”, en http://eolcba.com.ar/wp-content/uploads/2017/06/f-Cinco-variaciones-J.A.-Miller-.pdf:, pág. 1.

(4 )Idem, pág 3.

(5) Lacan, J.: “Radiofonía”, en Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pág. 430.

(6) Miller, J.-A.: “Cinco variaciones sobre el tema de la elaboración provocada”, en http://eolcba.com.ar/wp-content/uploads/2017/06/f-Cinco-variaciones-J.A.-Miller-.pdf:, pág. 4.

(7) Idem, pág 5.