Noches de Directorio - La formación del analistaNúmero 13 - septiembre 2019

Presentación

NOCHE DE DIRECTORIO: LA INTERPRETACIÓN AL PIE DE LA LETRA– EOL Sección La Plata, 13 de marzo de 2019

Paula Vallejo

Buenas noches a todos. Vamos a comenzar con la noche y con las actividades del año, de este año 2019. Les doy la bienvenida y espero que sigan participando de las siguientes noches de Directorio. Este año, tal como ya lo había anticipado en la Asamblea de Diciembre, vamos a trabajar sobre el tema de la interpretación en psicoanálisis. Es un tema sobre el que se ha escrito mucho, hay mucha bibliografía de inspiración analítica en relación a la interpretación y es un tema que incluso ha sido elegido como tema del próximo Congreso de la AMP que tratará sobre el sueño, su interpretación y su uso en la cura lacaniana.

Entonces, ante este panorama, nosotros nos preguntamos en el Directorio qué podíamos aportar de nuevo para las Noches de este año, o  al menos, si no nuevo, algo que pudiera producir olas, evocando lo que Lacan dijo alguna vez sobre la interpretación. Entonces pensamos que sería una buena apuesta invitar, cada noche, -son tres noches de Directorio en el año-, invitar cada noche a un no-analista, con quien conversar sobre su quehacer y de quien, a su vez,  poder esperar una función de extimidad respecto de la comunidad que conformamos. Vale decir, esperamos que su aporte pueda descompletar de la buena manera el saber ya sabido que inevitablemente tiende a instalarse en el lugar de tapón, y que permita así funcionar de relevo para volver a los textos analíticos habiendo pasado por ese lugar digamos, por ese encuentro.

Con esta idea, fui a rastrear qué decía Lacan sobre la figura del no-analista y encontré un texto que deben conocer,  titulado «Discurso en la Escuela Freudiana de París», actualmente publicado en Otros escritos. Es un texto que Lacan redactó para una reunión que iba a realizar en el año 1967, diciembre del ‘67, para debatir lo que él había propuesto con su proposición del 9 de octubre, en relación al pase. Esa intervención después fue  publicada en 1970. Si ustedes recuerdan, en “La proposición…” Lacan subvirtió el modo en que habitualmente se designaba a alguien como analista; en vez de ser designado por los didactas o analistas consagrados, que eran los que sostenían el análisis de formación de los candidatos, Lacan propuso el pase como forma de verificación del final de análisis,  sosteniendo al mismo tiempo que esa verificación podía dar cuenta de cómo un analizante devenía analista. Es decir, haciendo del analista un producto de su análisis y no de su práctica clínica. Las críticas en ese momento fueron muchas, y entre ellas, se lo acusó a Lacan de haber dejado el acto analítico bajo el control de los no-analistas. Lejos de retroceder, Lacan retomó el guante y afirmó que era eso precisamente lo que quería hacer. Dice Lacan: «pongo allí un no analista en perspectiva, aquél que se puede captar antes de que, por precipitarse en la experiencia, experimente, según parece ser la regla, como una amnesia de su acto». Y más adelante agrega: «el atributo de no psicoanalista es el garante del psicoanálisis, y yo anhelo en efecto que haya no analistas».

Evidentemente, cuando Lacan se refiere en este texto al no analista, se está refiriendo a los pasadores, que aún no han atravesado la puerta del final del análisis y el pase, que es donde Lacan sitúa el pasaje de analizante a analista. Sin embargo,  en el «Acta de Fundación» de la Escuela, de 1964, había hecho alusión al lugar de quienes «psicoanalistas o no, se interesan por el psicoanálisis en acto. Es a ellos a quienes se abre la Escuela para que pongan a prueba su interés, no estándoles prohibido elaborar su lógica».

Vemos así que la figura del no analista se extiende también a aquellos que no se dedican a la práctica del psicoanálisis, pero mantienen con el psicoanálisis una relación de interés o interrogación, tal como propone la idea del cartel, en tanto no hay que ser ni miembro de la Escuela, ni practicante del psicoanálisis para formar un cartel, para entrar a la Escuela.

J-A Miller continúa esta vía, señalando que el concepto de Escuela de Lacan supone que no-analistas formen parte explícitamente de ese conjunto, para impedir que se instale la seguridad del reconocimiento entre analistas, pendiente que lleva a la creencia en la identidad del analista. Vemos que la lógica es impecable: como la Escuela de Lacan se define en torno al no saber qué es un analista, el pase forma parte del concepto de Escuela de manera necesaria, en tanto dispositivo de investigación sobre lo que es un analista. Es por ello que la introducción de no analistas en la Escuela no debe entenderse como una categoría, -los analistas y los no analistas- sino como un modo de mantener abierta la pregunta que pone en cuestión el ser del analista. El no analista está, en realidad, en todas partes en la Escuela, dice Miller. Esto da lugar a una sospecha generalizada, que considero útil para evitar la infatuación.

Con mis colegas del Directorio, imaginamos que la Noche podría ser una invitación para poner en práctica este principio de Escuela y recoger lo nuevo que pueda quedar resonando entre la heterogeneidad de discursos. Esperamos entonces que el esfuerzo de lectura que les proponemos, pueda ser una apuesta para tratar el horror al saber propio de cada quien.

Dicho esto, y sin demorarme más, voy a presentarles a nuestro invitado no analista, Guillermo Beilinson, a quien agradezco de antemano por su presencia, y por la interesante conversación que hemos mantenido como preparatoria para esta actividad.

Guillermo es un estudioso de la Torá, que es el texto sagrado del judaísmo, y hace treinta años que se dedica a su lectura cotidiana y su transmisión. En esta primera noche, nos pareció interesante invitarlo para conversar con él acerca de la interpretación. Sobre todo porque tanto Freud como Lacan ponen en relación el modo de leer los textos sagrados con el modo de leer en psicoanálisis, que está a la base de toda la doctrina de la interpretación.

Cuando le pregunté a Guillermo cómo quería que lo presentara hoy, me dijo que él se dedicaba a la traducción al español de los textos de su maestro, -él tiene un maestro, el rebe Najmán de Breslov-, y que por lo tanto podía considerarse un traductor.

Él va a tomar la palabra en primer lugar. Junto a Guillermo, participan de la mesa hoy, Eduardo Suárez, miembro de la EOL Sección La Plata y Fabián Naparstek, miembro de la EOL, quien va a hablar al final.

 

 

Bibliografía:

Lacan, J.: «Discurso en la Escuela Freudiana de París» en  Otros escritos, Editorial Paidós, Buenos Aires, 2012

Lacan, J.: “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela” en Otros escritos, Editorial Paidós, Buenos Aires, 2012

Lacan, J.: “Acto de fundación” en Otros escritos, Editorial Paidós, Buenos Aires, 2012

Miller, J-A: «El concepto de Escuela». En la página de la Asociación Mundial de Psicoanálisis https://www.wapol.org/es/las_escuelas/TemplateArticulo.asp?intTipoPagina=4&intEdicion=1&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=288&intIdiomaArticulo=1&intPublicacion=10