Número 13 - septiembre 2019

Polifonía sobre el autismo

LECTURAS: “OTRAS VOCES. UNA MIRADA DIFERENTE SOBRE EL AUTISMO” —EOL Sección La Plata 31 de mayo de 2019

 

Gabriel Tanevitch.

 

Agradezco al directorio la invitación a este espacio de Lecturas y destaco a modo personal esta actividad como política de la Escuela con respecto al Autismo y en especial en nuestra Sección.

Quisiera transmitirles mi lectura. Por supuesto que hay varias. Confieso que vi el documental varias veces, en distintos momentos míos en relación al tema del autismo. Fue la última vez la que me permitió cerrar una lectura más fina.

Pude apreciar a partir del relato de Albert, de los padres, abuelos, educadores y  psicoanalistas que participaron en el film, una polifonía, una combinación de sonidos de varias voces simultáneas de manera que forman un todo armónico. Esa es la manera lograda de transmisión en su conjunto. Una polifonía literaria se da en un texto (en este caso un film) cuando hay distintos hablantes quienes se expresan en forma individual, poniendo su propio matiz y dado una multiplicidad expresiva, dentro del sentido global del texto o film, armonizando con los demás en torno a la idea principal: en este caso el autismo,  abarcando distintos órdenes, fundamentalmente ético, clínico, epistémico y político. Estos órdenes son los que transmite el documental en su conjunto.

En un principio, no pude ver el film desde esta perspectiva polifónica. La presencia de Albert tomado como protagonista no me resultaba representativo del espectro autista. Pero al final, tomando al film desde la polifonía de voces, pude apreciar la melodía en su conjunto. El testimonio de Albert nos deja escuchar al autismo en primera persona. En el intercambio con su amigo, lo que escuchamos es que no existen dos autistas iguales, como tampoco hay dos niños iguales. La normalidad no existe en ningún niño.  Es cada uno en su singularidad.

De la madre de Alex escuchamos que su hijo no habla y que no sabe si va a hablar. Pero sí está segura que le dará alguna sorpresa. Los participantes del film dan cuenta a partir de sus relatos, de la amplitud y variabilidad del espectro autista. Desde Alex, que no habla hasta Albert con su Acustuflante (neologismo con el que nombra su sentimiento en relación al documental).

Los padres testimonian sus vivencias, lo que aprendieron de sus hijos, de cómo cada cual debió deconstruirse de la normatividad impuesta socialmente, de los duelos y la búsqueda de la singularidad de sus niños. Esas voces nos hablan de romper el mito de que los padres son culpables del autismo del niño. Algunos buscan una causa para generarse alivio. Se destaca la importancia de permitir que los padres lo hagan a su manera. Como dice un papá luego de buscar millones de respuestas a la causa, pensando en que era su responsabilidad, concluye “que al final no hay nada, está aquí, es tu hijo y ahí desaparece la culpabilidad”. Estos padres y abuelos pueden dar testimonio también de cómo el psicoanálisis les ha permitido relacionarse con sus niños de otra manera.

Los psicoanalistas también tienen sus voces entretejidas en esta polifonía y dan cuenta de que el autismo no es una enfermedad, sino un funcionamiento singular. Se comunican, establecen un lazo sutil y es nuestro desafío buscar la manera de ser el partenaire (como lo llama Eric Laurent) con estos niños, y encontrar una solución para cada cual, para que ese caparazón pueda desplazarse y hallen su manera de estar en el mundo.

Alternadamente las otras voces hablan de cada niño, vuelven Albert y su amigo, retornando a los psicoanalistas y un educador que coinciden en que ese funcionamiento no varía, que no se trata de curar: “Es un error creer que se cura con educación, eso va al fracaso”, dicen. Se trata de contribuir no imponiendo un discurso amo que lo eduque, ni aplicando una norma para todos. Hay que dejarse enseñar, respetando su invención y su singularidad. Rabanel plantea que los cognitivistas y los conductuales quieren enseñar al niño autista. No es nuestra posición, nuestra posición es contraria, es aprender del sujeto autista. Al igual que Stevens, que dice: “Orientarnos por el psicoanálisis quiere decir explícitamente, no orientado por la norma, no orientado por el protocolo”.

Cualquier tratamiento de un sujeto autista, no es sin los padres. Muchas veces son ellos mismos quienes pueden ubicar un interés específico en sus hijos y a partir de ahí acompañarlos en la ampliación de su mundo subjetivo. Miguel nos cuenta del interés de su hijo por las motos y la Fórmula 1 y como a partir de ese rasgo, abordan la geografía, la historia de los lugares de las competencias, etc.

Otras voces también es nuestra voz como analistas. Es una más en la oferta del abordaje del autismo. No es la única, es una forma de estar presente en el debate sobre este tema.

Quisiera destacar por último, el talento del director del film quien logró la armonía (que significa: acuerdo, concordancia, ajuste o conexión) en esta relación ordenada entre varias melodías superpuestas, formando un todo con autonomía respecto de cada una de las partes sin dejar de tocar ningún aspecto que atraviesa al Autismo.

Para finalizar, unas palabras de Iván Ruiz, el director de Otras Voces: “me interesa lo que el psicoanálisis puede aportar al tratamiento del autismo mostrando su eficacia y su validez. En realidad, lo que hay de fondo, lo más importante para mí, es hacer del encuentro traumático con el autismo algo bello”.