Ecos y reseñasLecturasNúmero 14 - diciembre 2019

Lecturas de la Tercera, Los campos del goce

LECTURAS: LECTURAS DE LA TERCERA –EOL sección La Plata, 14 de agosto de 2019

 

Reseña realizada por Valeria Gabrielloni

 

El viernes 9 de agosto, en el espacio «Lecturas» de la EOL Sección La Plata, se realizó la presentación del libro Lecturas de la Tercera, Los campos del goce, de Mónica Boada, Verónica Di Batista, Verónica Escudero, Gabriela Rodríguez y Rosana Salvatori.

Luego de una breve intervención que se hizo escuchar en la sala, -una combinación de canción remixada sobre la cual sonaba la voz de Lacan pronunciando las primeras líneas de “La tercera”-, Marisol Gutiérrez dio comienzo a la presentación, ubicando al libro en una serie de tres acontecimientos: una primera ocasión que dio lugar a un cartel, una segunda, que consistió en la realización de un seminario diurno, y una tercera, que retornó como publicación. Destacó así la importancia de la dimensión política de esta serie en la vida de la Escuela: “cartel, seminario y publicación”. Resaltó también la cuestión del ritornello musical citado en el libro, definiéndolo como “un fragmento repetitivo que abre y cierra los movimientos y se intercala con los solos”. Y dijo que sus autoras, miembros y asociadas de la EOL Sección La Plata, conformando un cartel y orientadas por su rasgo, fueron “las compositoras e intérpretes” de la música del libro Lecturas de la Tercera.

Retomando la metáfora musical, le dio “pista” a los invitados que conformaron la mesa, Eduardo Suárez y Gerardo Arenas, ambos miembros de la EOL Sección La Plata y de la AMP, para que comenzaran a «tocar» el disco de La Tercera.

Eduardo Suárez, presentó al libro como una composición “sui generis”, subrayando que lo interesante es que “no nos libera de leer La Tercera”.

Hizo un entretenido recorrido desde el trabajo de cartel a la escritura y publicación del seminario, al que concibió como un trabajo de red en la Escuela y presentó como “una aventura apasionante” y “muy femenina”. En primer lugar, subrayó que las autoras enfrentaron el texto de Lacan con “coraje” y “sin ningún tipo de límite”, haciéndose de todos los recursos posibles para ese trabajo. Y ponderó luego la seriedad, rigurosidad y sistematización del mismo, enfatizando lo vivo del trabajo de cartel de una Escuela.

A continuación, realizó un punteo de los ejes sirviéndose para la lectura de cada capítulo de los rasgos de cartel de cada una. Y por último celebró el dispositivo que crearon, alentándolas a perseverar en ese deseo de investigación y transmisión.

Luego tomó la palabra Gerardo Arenas, quien definió el libro como un producto del trabajo realizado por las autoras, «que leen ´La tercera´ y llaman a leerla». Destacó las excelentes lecturas de cada una con sus rasgos de cartel, poniendo de relieve las singulares diferencias de lectura de cada una.

Con la misma “transferencia de trabajo” que escribió su prólogo, y retomando la metáfora musical del Dj que allí figura, presentó al libro como una “verdadera bandeja de instrumentación” en la que los lectores de “La tercera” podrán hallar herramientas útiles para intervenir el cuerpo del texto.

Otra metáfora interesante que introdujo fue ubicar a este libro como una obra de Bourbaki, -nombre de un colectivo de matemáticos-, revisando “lo que se dice en este libro” y las intenciones diversas y variadas de la bandeja de instrumentación.

Siguiendo la línea de la economía de los goces, que constituye el “meollo de La Tercera”, destacó que en el libro se encuentran muchas referencias a los goces en plural, a partir de las distinciones que Lacan introdujo entre ellos: “el Otro goce, el goce del Otro y el goce de la vida”. También mencionó que se puede leer allí la «condensación de los tres en un único y polifacético goce femenino”.

Su última y tercera metáfora asimiló el libro a un “organismo con vida propia”, donde se interactúa, se trasforma y se convive con la pluralización de voces convocadas a formar parte. Así definió la transferencia de trabajo en la orientación lacaniana como una continua “discusión orientada” por la enseñanza de Lacan. Finalizó su presentación invitando a la audiencia a “habitar (ese) pedazo de vida con aspecto de libro”, para dialogar con sus autoras desde adentro y disfrutar de la experiencia.

Para concluir, Marisol Gutiérrez dio lugar a la conversación, momento en el que las autoras tomaron la palabra, agradeciendo y manifestando cada una la experiencia vivida en el recorrido realizado. Luego la participación se extendió a una sala colmada, en la que surgieron comentarios entusiastas que invitaron a la lectura, señalaron el gran trabajo epistémico reflejado en esta publicación, e impulsaron a su continuación.