BibliotecaNúmero 14 - diciembre 2019

Insomnio. Qué es un cuerpo que sabe dormir

SEGUNDA NOCHE DE BIBLIOTECA: ¿Y SI LAS PESADILLAS FUERAN GRIETAS DEL INFIERNO?EOL Sección La Plata,  14 de agosto de 2019

 José María Damiano

 

En el año 2006 a solicitud de la revista Éteros escribí un artículo sobre El infierno basado en una sugerencia de Jorge Luis Borges, quien llamaba la atención sobre la versión del mismo que presentaba May Sinclair en su relato alucinatorio: Donde su fuego nunca se apaga.Cito: “En este relato que se ve beneficiado por el inconfundible sabor de la pesadilla, el infierno no constituye un lugar geográfico donde se aplican diferentes tormentos a las almas de los condenados según sus merecimientos. Tampoco se trata de manera vaga e imprecisa de un estado del alma concebible en la vida o en el más allá; sino que se especifica como vinculado a una memoria que al momento de la muerte regresa paulatinamente, pero de manera cada vez más inevitable y definitiva, al peor de los recuerdos, para fijarse allí estática para la eternidad.” (…)

«Vivirás para siempre en tu peor recuerdo«, rezaría la condena. Es decir, el mismo infierno que has experimentado en tu vida, para siempre.

Infierno vivo, íntimo y privado. Uno para cada uno. El infierno está en uno. En el Uno que se repite. El infierno tan temido es compulsión de repetición, azuzado su fuego por el para siempre de la eternidad.”(1)

Cuando Enriqueta Leight, se encuentra con Oscar Wade en el más allá, tienen el siguiente diálogo, que nos muestra cuál era su infierno personal:

“-Es inútil que huyas así – dijo él.

-Pero todo eso terminó- dijo ella.

-allá sí, acá no.

-Terminó para siempre.

-No. Debemos empezar otra vez. Y seguir y seguir.

– ¡Ah, no! Cualquier cosa menos eso.

-No hay otra cosa.

– No, no podemos. ¿no recuerdas como nos aburríamos?”

 

Doble Intervalo y recomienzo

Retomo la reflexión sobre el tema con la mirada puesta en Bs. As. 2020: El sueño, su interpretación y su uso en la cura Lacaniana (2), por la utilidad que pudiese tener a los fines de nuestras problemáticas clínicas actuales. Los directores del Congreso(Silvia Baudini y Fabian Naparstek) plantean el desafío de cómo pensar el sueño en la última enseñanza de Lacan. Hoy, sin dudas se trata de llevar el despertar a lo real hasta su imposible,pero también de la necesidad de poder dormir un ratito.

El síntoma epidémico y silencioso a interrogar podría bien nombrarse desvelo (sin velo), o mejor decir insomnio (sin sueño/ sin soñar) ¿Qué es lo que despierta? ¿Qué es lo que interrumpe el dormir? ¿Qué es lo que no tiene velo? ¿Qué es lo devela el desvelo?

Al grito de ¡recomienzo!, recomenzamos.

Todo se pone del revés y se vuelve más radical y elemental. La vida ya no es un viaje, el análisis tampoco. Es un errar, un iterar, un repetir, un reiterar. Un dar vueltas.

Las preguntas cambian. ¿Qué es dormir? ¿Como es que un cuerpo sabe dormir? ¿Qué es soñar? ¿Cuál es la función del sueño?

 

Las Ciencias del Sueño y del Descanso.

Nuestras modernas Ciencias del Sueño y del Descanso, preocupadas por la epidemia creciente de insomnio; escrutan obstinadamente el cerebro buscando las bases anatómicas y fisiológicas del sueño; investigaciones de lasque – podemos anticipar – resultara una doble vía de soluciones posibles en favor de la salud mental de la población: primero, el perfeccionamiento del fármaco (incluido el hacerlo más natural), y segundo, los manuales y protocolos para aprender a dormir mejor. Otro gran capítulo de la Biopolítica.

“El sueño es una necesidad básica del organismo y su satisfacción nos permite la supervivencia. Todo lo que pasa en el cuerpo humano guarda un equilibrio, y si falla este equilibrio el organismo tratará por todos los medios de volver a recuperarlo. Gracias a los experimentos de privación del sueño se ha comprendido que cuando se elimina completamente la posibilidad de dormir en un organismo, sobreviene la muerte.” (dice el Instituto del Sueño). Gracias al Inconsciente Uno no sabe lo que dice. Continua:

“Estos mismos estudios han servido para acercarnos a la comprensión de las funciones del sueño y de sus diferentes fases. Aunque aún estamos muy lejos de obtener respuestas claras respecto a este fenómeno, parece que el sueño No REM tendría una función relacionada con la reparación de tejidos corporales y conservación y recuperación de energía, mientras que durante el sueño REM predominarían los procesos de reparación cerebral (reorganización neuronal, consolidación y almacenamiento de recuerdos relevantes y eliminación y olvido de los que no lo son)”(3)

Dormir mejor es hoy la clave de muchas cosas. Por ejemplo, cito el diario La Nación en su artículo Ciencia del sueño: por qué dormimos: “La última ‘biblia’ sobre este tema es el libro Por qué dormimos (aún no traducido al castellano), que publicó meses atrás el académico Matthew Walker, director del Centro de Ciencias sobre el Descanso de la Universidad de Berkeley( ). Con una prosa divertida y elocuente (el autor se toma como una «misión» mejorar el sueño de la población mundial), Walker fue sumando una multitud de seguidores, que incluyen desde el biólogo Diego Golombek hasta Manu Ginóbili, quien semanas atrás lo recomendó con entusiasmo en su cuenta de Twitter.

La contratapa de Por qué dormimos, dice: «Los científicos han descubierto un tratamiento revolucionario que te permitirá vivir más tiempo. Fortalecerá tu memoria y te hará más atractivo/a. mantendrá tu figura y eliminará tu ansiedad por comer. Te protegerá del cáncer y la demencia senil; y también de las gripes y resfríos. Bajará el riesgo de que sufras un ataque cardíaco y de la diabetes. Te hará sentir más feliz, con menos ansiedad y depresión. ¿Te interesa este tratamiento?»(4)

Mientras tanto…

Nuestras investigaciones están un poco peor.

En París, Francia; el 20 de noviembre de 1973, por la mañana Jacques Lacan se ha levantado temprano y se ha puesto una vez más al trabajo de la preparación de su Seminario.Se encuentra feliz de haber obtenido por una bocanada de recuerdos un texto que muestra a un Freud útil para su recomienzo; un Freud lacaniano de la última enseñanza: Die grenzenderDeutbarkeit (1925), Los límites de la interpretabilidad de los sueños.

Piensa que si acerca del dormir no sabemos gran cosa es porque quienes estudian los sueños como hechos con dos pequeños encefalópodos, nunca se plantearon la cuestión de qué tenía que ver eso con el goce, es posible que el cuerpo en tanto que lo creemos vivo sea algo mucho más difícil que lo que plantean los anatomofisiólogos.

Si hubo un texto incómodo para los editores y discípulos de Freud, ese fue Die grenzenderDeutbarkeit (1925). Incomodo; es decir,que no sabían dónde ubicarlo. Sin embargo, según nos cuenta E. Jones, Freud tenía el propósito de incluirlo en todas las ediciones futuras de Die Traumdeutung, estipulando con toda claridad que debía ubicárselo al final de esa, su obra más famosa. Anhelo nunca cumplido, y no solo porque estaba muy cerca de lo oculto.(5)

Quisiera destacar dos cuestiones de la lectura de Lacan de este increíble texto Freudiano:

  1. Los límites de la interpretabilidad:

Lacan encuentra allí el espíritu matemático freudiano. Luego de haber fatigado durante años la tarea interpretativa del analista, Freud circunscribe su imposible y pone allí su límite al modo de una función matemática:no es posible dar una traducción“completa y segura” de los sueños; pero no por el trabajo más o menos difícil de las resistencias, tampoco por una deficiencia del trabajo interpretativo (sea del analista, sea del analizante, sea de la técnica); sino que se trata de algo inherente a los pensamientos oníricos latentes: su polisemia. Esos pensamientos oníricos latentes son para Freud, no Beziehung (relaciones, constelaciones como se lo traduce habitualmente) sino Verhaltnisse(relaciones escritas).

Este punto de llegada freudiano, es ahora para nosotros, punto de partida.

No es tanto el problema de que el desciframiento sea ilimitado, sino que el ciframiento es limitado. Su límite es la relación sexual que no puede cifrarse y allí, en ese lugar, aparece el sentido, “no se trata de treinta y seis sentidos diferentes”, sino siempre el mismo, el sentido sexual.

  1. Las funciones lacanianas de la utilidad y el Goce:

A la vez que pone un límite a la interpretabilidad Freud destaca la utilidad y la economía de goce necesaria para el dormir atribuyendo una función al sueño

“Nuestras actividades mentales tienden a un fin útil, o bien a una inmediata ganancia de placer lustgewinn. En el primer caso se trata de decisiones intelectuales, de preparativos para la acción o de comunicaciones a otras personas; en el segundo, las llamamos jugar o fantasear”.

“Por lo demás sabemos que lo útil no es sino un rodeo para alcanzar la satisfacción placentera. Ahora bien, el soñar (no el sueño) es una actividad del segundo tipo.

“Un solo propósito útil, una sola función es preciso atribuir al sueño: está destinado a impedir la perturbación del dormir. (…) Los sueños de los cuales uno no sabe decir nada al despertar, son los que mejor han desempeñado su función. El caso contrario en que recordamos nuestros sueños significa siempre una irrupción de lo reprimido en el yo normal. Es la contraprestación que exigió lo reprimido para colaborar en la cancelación de la amenaza que pendía sobre el dormir.” (6)

 

Una ayudita del nudo aplanado para concluir provisoriamente.

Cómo es que un cuerpo sabe dormir?

Si Freud necesitó plantear el deseo de dormir, es por un lado porque esa actividad no está garantizada por el organismo, y por el otro porque el dormir está constantemente amenazado con interrumpirse por un goce fuera de cuerpo insoportable (“el ronroneo de los pensamientos”, decía una paciente).Allí la mitología, los poetas y escritores crearon la Nightmare el íncubus, el demonio que inspira la pesadilla y fue necesario crearlo como un animal, con cuerpo, con peso y con goce.

Siguiendo una indicación de Lacan en esa clase diremos que será necesario el trabajo del sueño mediante la metáfora, la metonimia y la figurabilidad,para que enganchen con el imaginario Otro goce,induciendo el principio del placer, produciendo así el sueño y permitiendo el dormir, velando y compensando a lo insoportable.

Bibliografía.

1-Revista éterosN°2: la cultura en la clínica Psicoanalítica. Publicación de la Cátedra de Psicología Clínica de Adultos y Gerontes.

2- Baudini, Silvia- Naparstek, Fabian. Freudiana 59. 2019. El despertar de lo real, bajo su aspecto de imposible.

3-Publicación del Instituto del sueño. Y Bases neurofisiológicas del sueño. De Dr. Aguirre y Navarrete.

4-Diario La Nación. Art. Ciencia del sueño: por qué dormimos. 01 sept 2018.

5-Lacan, Jacques. Lección 2 del 20 Nov 1973 El Seminario 21. Inédito.

6-Freud, Sigmund. Los límites de la interpretabilidad de los sueños. Tomo XIX Amorrortu Editores.

7-Miller, J.A. Despertar. Matemas I – II

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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