Ecos y reseñasEntrevistasNúmero 1 - diciembre 2013

Entrevista a Miquel Bassols en Buenos Aires, el 23 de noviembre de 2013

por Eduardo Suárez y Cristina Coronel

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(19º) Entrevistas-BassolsENAPOL 3El encuentro con Miquel Bassols –próximo presidente de la AMP para el período 2014-2016– tuvo lugar durante un intervalo del VI ENAPOL: “Hablar con el cuerpo – La crisis de las normas y la agitación de lo real”. Conversamos acerca de la creación de la nueva Sección La Plata y el trabajo preliminar que la posibilitó; los ecos del VI ENAPOL en la perspectiva del próximo Congreso de la AMP, 2014 en París; y para nuestra sorpresa, la primicia sobre el rasgo con el cual comenzará su trabajo de gestión en la presidencia de la AMP.

Eduardo Suárez: Esta entrevista o conversación inaugura, junto a otras con Eric Laurent y Rómulo Ferreira da Silva, el apartado de diálogos y entrevistas del blog de la nueva Sección La Plata de la EOL. Nos interesa su percepción sobre los ecos de ENAPOL y su mirada sobre el congreso de la AMP en París.

En principio ¿Cómo ha sido su encuentro con los americanos implicados en la orientación lacaniana?

Miquel Bassols: En primer lugar quiero saludar y felicitar la creación de la Sección de la EOL en La Plata. Y más después de lo que me habéis explicado, que ha sido un proceso de dos años, un proceso largo de disolución de grupos y de creación de este nuevo vínculo de trabajo con la EOL y con la AMP. Lo subrayo porque conocí eso también en un momento en España: la disolución de grupos para poder constituir, en ese momento, lo que fue la Escuela Europea de Psicoanálisis. Y sé que es un trabajo intenso para vincularse con la Escuela y la AMP.

Quiero saludar este paso, porque es también para mí una manera de reencontrar el vínculo con América, teniendo en cuenta que voy a tener un contacto muy directo con las Escuelas que existen aquí. Ya he empezado a tenerlo estos días y para mí es en muchos casos un reencuentro. He tenido siempre un vínculo con Argentina, pero será ahora desde otra perspectiva, un reencuentro más que un encuentro.

Sobre ENAPOL, debo decir que me ha parecido de una organización impecable y de un alto nivel epistémico. Ya no hablo del número de personas, que cuando venimos de Europa nos parece siempre sorprendente, sino de lo que me sigue causando admiración: la difusión que hay del psicoanálisis, el modo de trabajo, la calidad epistémica de los trabajos y el modo de inserción del psicoanálisis en los distintos ámbitos institucionales y sociales.

Entonces, sobre este encuentro ENAPOL puedo hablar sobre las cosas que he escuchado, ya en la perspectiva del Congreso en París, viendo cómo la relación del sujeto con el cuerpo plantea actualmente nuevos vínculos con lo real. O incluso, este es ya un tema de debate, si se trata de un nuevo real con el que nos estamos confrontando, si podemos hablar de un nuevo real o no para este siglo XXI, especialmente respecto al modo como experimentamos el cuerpo en la actualidad. Este puede ser un tema a desarrollar…

Eduardo Suárez: Sí, de hecho la mesa que usted presidió estuvo atravesada por esta discusión acerca de si se trata de un nuevo real…

Miquel Bassols: Si, lo estamos enfocando desde dos perspectivas. Primero, desde una perspectiva clínica, es cierto que estamos encontrando nuevos síntomas que se ordenan alrededor de un real que antes no conocíamos. Esto tiene muchas vertientes. Una es la incidencia de la ciencia en el mundo moderno, algo que hay que tener muy en cuenta y que ha generado otras formas de abordar lo real y, por lo tanto, de desplazar al sujeto de la experiencia analítica hacia otros lugares.

Nuestro colega Jorge Forbes señaló algo muy interesante: que al revés de lo que mucha gente podría pensar, el avance de la ciencia genera por otro lado un mayor pedido dirigido al campo psicoanalítico, y que eso responde a estas nuevas formas de tratamiento de los síntomas que hacen reaparecer al sujeto frente a un real que antes no aparecía, al menos de esta manera.

Tenemos esta dimensión clínica y tenemos en segundo lugar la dimensión propia a la lógica interna de la enseñanza de Lacan. A medida que vamos trabajándola más, siguiendo la orientación que Jacques-Alain Miller ha ido situando especialmente sobre la última parte de esta enseñanza, vamos descubriendo que Lacan mismo tenía una cierta idea de invención de lo real, de inclusión de un nuevo real. Es decir, de un real que Lacan mismo pudo sostener como una invención suya, como un sinthome, como un síntoma con H, de él mismo, lo cual es muy sorprendente porque cambia totalmente la idea que podíamos tener de lo real como distinto de la realidad. Ya no es sólo eso sino que aparece lo real como una categoría que se va modificando en la propia enseñanza de Lacan. Como lo subrayaba Jacques-Alain Miller, lo real no es unívoco en la enseñanza de Lacan, es equívoco y hay que ir situándolo en distintos momentos. Estudiar estas modificaciones nos va ayudará también a encaminarnos al próximo Congreso de la AMP.

Eduardo Suárez: Lacan decía “encarnarlo”, lo digo a propósito de lo que he podido leer que ha sido también un texto guía suyo para el ENAPOL, donde usted da algunos ejemplos de la acción de la tecnociencia sobre los cuerpos. Por un lado el despedazamiento de los cuerpos y por otro lado algo así como un proyecto un poco delirante de emanciparse del cuerpo, un cerebro que se emancipa del cuerpo. Y me parecía muy interesante, porque en esa tensión ¿cómo ubicar ahí al psicoanálisis, entre los proyectos de emancipación y lo irreductible del cuerpo?

 –Miquel Bassols: En efecto, se trata de ver los nuevos síntomas producidos en el marco de la ciencia de nuestro tiempo, de lo que se ha dado en llamar tecnociencia sobre todo. Porque debemos hablar de los efectos que la técnica tiene sobre la propia ciencia que, a su vez, hace avanzar a la técnica. La ciencia misma recibe los efectos de los nuevos avances tecnológicos. Y empezamos a pensar cosas como la emancipación o la extensión del cuerpo en prótesis que la tecnología produce e injerta en el organismo, cosa que ya no es solamente ciencia ficción.

Es algo que se plantea en distintos campos. En realidad, siempre ha habido algo así, siempre vamos con diversas prótesis adosadas al cuerpo, desde el teléfono móvil hasta otros objetos producidos por la tecnología. Hay quien sostiene, por ejemplo, que la memoria del móvil es ya una extensión de la memoria cerebral. Todo esto responde a una idea muy chata, muy plana de lo que es la memoria y del sujeto. Porque si algo define al sujeto y a su memoria es precisamente que no depende de una inscripción neurológica, es otra forma de inscripción de memoria la que responde al concepto de inconsciente.

Pero es cierto que la ciencia está hoy en condiciones de producir formas de memoria que pueden insertarse en el cuerpo directamente. Bien, lo que es seguro es que esto va a ir produciendo nuevos síntomas y el sujeto de la palabra se hará escuchar de nuevas maneras, de una forma o de otra, irremisiblemente.

Cristina Coronel: Entonces, ¿es imposible borrar al sujeto de la palabra?

Miquel Bassols: Imposible borrarlo, aunque este sea, y hay que saberlo, un ideal de cierta orientación clínica actual que piensa que podrá obtener buenos resultados borrando, pasándose del sujeto de la palabra. De hecho, el ideal de la nueva clínica que está surgiendo en algunos campos de la neurociencia en el ocaso de la psiquiatría es que no haya que recurrir ya a la palabra del sujeto que es equivoca, no fiable a veces, que interfiere con lo que hay que observar en el cuerpo. El ideal de esta clínica es poder diagnosticar y tratar el trastorno sin tener en cuenta al sujeto de la palabra. Este ideal va a producir, sin duda, nuevos síntomas, dejando escapar lo más sustancial de la clínica actual, de los nuevos síntomas. Y es ahí, en el retorno de este sujeto de la palabra donde el psicoanálisis tiene su lugar y su función. Es en torno a este punto que se están polarizando las orientaciones en la clínica, las orientaciones que se están ordenando en la contemporaneidad.

Eduardo Suárez: Usted terminó la mesa de ayer con la broma “use su inconsciente”. Hoy la comentaba con Cristina y ella me recordaba que en el Seminario 24 Lacan habla de “uso” en relación al inconsciente…

Cristina Coronel: Si, lo encuentro como una novedad respecto al Seminario 23 donde el uso está más del lado del sinthome, pero en el 24 aparece algo de esto: usar el inconsciente.

Miquel Bassols: Y si, es una buena perspectiva, la idea de que el inconsciente no es una entelequia ni una entidad abstracta sino que tiene un estatuto muy objetual, que se puede utilizar como un instrumento. Utilizar nuestro vínculo con el inconsciente es una forma de trabajo, de experiencia, que tiene sus resultados, sin duda alguna. Además el uso introduce algo del orden del goce, del valor de uso que damos a las cosas, y es muy importante que el psicoanálisis sepa dar y transmitir el valor de uso que hoy tiene el inconsciente en nuestro mundo y que produce efectos insospechados en ámbitos distintos: en el campo político, en el campo pedagógico, sin duda en el campo clínico, pero no solo en él. Entonces, no sé si casi podremos llegar a escribir una especie de instrucciones de uso del inconsciente… (risas), la verdad es que no se puede llegar a hacer eso para todos, cada sujeto tiene sus propias instrucciones de uso del inconsciente escritas en ese mismo inconsciente. A cada uno le toca descifrarlas para saber cómo usar ese inconsciente.

Cristina Coronel: O sea que esto sería un resultado del análisis…

Miquel Bassols: Sí, sería un resultado del análisis descubrir las instrucciones de uso del propio inconsciente.

Eduardo Suárez: Por último, si bien usted saludó la creación de la Sección La Plata, pero fue presentado en esa mesa como próximo presidente de la AMP, así que desde esa perspectiva ¿cómo se puede ver desde su lugar en la AMP las Escuelas y sus Secciones?

Miquel Bassols: Desde hace tiempo he ido viendo y asistiendo al nacimiento de cada una de las escuelas en la AMP, pero algunas Escuelas, por supuesto, me han sido más cercanas que otras por mi propia experiencia y mi propio vínculo. De la EOL siempre he tenido noticias y un contacto muy directo.

Lo que puedo verificar es que las Escuelas de la AMP son distintas cada una, y es muy interesante ver estas diferencias desde la perspectiva que ahora puedo tener. No solo cada una tiene su propia historia sino que cada una tiene su forma de ordenarse alrededor de la enseñanza de Lacan. Esto, de entrada, da una variedad notable, muy productiva y muy interesante, una variedad de la que la AMP se beneficia de inmediato con las distintas tradiciones culturales de las diferentes Escuelas y de las distintas tradiciones de la historia del psicoanálisis.

Hay, por ejemplo, muchas diferencias en la historia del psicoanálisis en España y en la Argentina, por ejemplo, o en Brasil. Todavía encontramos más diferencias en otro lugares. Porque en la historia del psicoanálisis entre España y Argentina ha habido múltiples canales de conexión, ya desde Ángel Garma. Para mí, por ejemplo, el encuentro con Oscar Masotta fue decisivo, si Oscar Masotta no hubiera venido a Barcelona me hubiera encontrado de una manera muy distinta con el psicoanálisis. Después, esta incidencia siguió con Germán García y fue a través de todo esto que se generó después el movimiento con el Campo Freudiano, la creación de las Escuelas, etc.

De modo que en esa variedad de tradiciones que se entrecruzan, la AMP ha encontrado un punto de apoyo muy importante y muy rico. A la vez, lo importante en la AMP es articular las distintas tradiciones orientadas alrededor de lo que hemos llamado la Escuela Una, que no es la Escuela de la homogenización. No se trata de homogeneizar las distintas Escuelas sino de vincularlas a este más uno que para nosotros es finalmente la enseñanza de Lacan, tal como la ha ordenado y la orienta Jacques-Alain Miller, que ha impulsado cada una de estas Escuelas en la AMP.

Lo importante es cómo seguimos ahora articulando estas diversidades orientadas por el imán, si me permiten la metáfora, de la Escuela Una, que es la que debe mantener la orientación común. Entonces, en la AMP hay una riqueza en la variedad de las Escuelas, que a la vez se traduce en las distintas secciones, en las distintas ciudades. Hoy mismo, por ejemplo, me han dejado conocer un poco más el mosaico brasileño en una reunión a la que el presidente de la AMP Leonardo Gorostiza ha tenido el acierto de invitarme con las instancias de la EBP. Para mí Brasil era una unidad indiferenciada, por simple desconocimiento, y estoy aprendiendo ahora que es un mosaico, como también lo es España, y que en efecto hay que ver las distintas tradiciones, los distintos movimientos que hay en cada ciudad. Argentina tal vez no aparezca tanto como un mosaico como Brasil o como España, pero también tiene su diversidad. En La Plata hay una configuración que se distingue de Buenos Aires, aunque haya sólo 60 kilómetros de distancia. La cuestión es cómo hacemos de esta experiencia que es la Escuela, singular de cada lugar y para cada uno, una comunidad de experiencia, si este término es posible de sostener.

Hablar de la Escuela como una comunidad de experiencia no es tan obvio. Cada vez que hablamos de esto, —y últimamente lo hemos tratado también en la ELP, la Escuela en España—, hablamos más bien de una comunidad de aquellos que no hacen comunidad, retomando el término de Maurice Blanchot, que inventó esta expresión para mostrar la paradoja en la que vive un grupo que no se define por una identificación a un significante amo, una comunidad en la que sus integrantes más bien han hecho caer estas identificaciones. Cómo hacer una comunidad con elementos que se rehúsan, en principio, a una identificación grupal. Esta es toda la fuerza de la experiencia de la Escuela que debemos poner a prueba en cada lugar.

Eduardo Suárez: Y nosotros cómo hacemos para integrarlo…

Miquel Bassols: Sí, exactamente.

Cristina Coronel: ¿Podría usted definir o delimitar un rasgo propio a partir del cual iniciará su trabajo en esta función de presidente de la AMP?

Miquel Bassols: Precisamente a partir de este rasgo de lo Uno de la AMP, de la Escuela Una de la AMP como una experiencia que se funda en aquello que no hace comunidad. Se trata para mí de trabajar con esta paradoja en cada lugar. Lo estoy diciendo ahora, sin haberlo pensado así antes. Me doy cuenta con ustedes que puedo decirlo así de una manera un poco más precisa.

Cristina Coronel: ¡Qué bien! Deseamos que su trabajo sea efectivo y desde ya lo apoyaremos desde nuestro lugar.

Eduardo Suárez: Muy buena forma de terminar, queremos agradecerle muchísimo, nos va a dar mucho impulso. Tendrá una agenda enorme pero nosotros lo esperamos en La Plata.

Miquel Bassols: Espero poder estar ahí. Muchas gracias.

 

Texto establecido por los autores, revisado por Miquel Bassols.