BibliotecaNúmero 14 - diciembre 2019

El horror y la esfinge

TERCERA NOCHE DE BIBLIOTECA – UNHEIMLICH:“…ALGO QUE DESTINADO A PERMANECER OCULTO, HA SALIDO A LA LUZ”EOL Sección La Plata, 13 de noviembre de 2019

 

María Adela Pérez  Duhalde

 

 “..(en los sueños) no sentimos horror porque nos oprime una esfinge, soñamos una esfinge para explicar el horror que sentimos” . Borges (1)

La invitación a participar esta noche, la cual mucho agradezco, llegó hace un tiempo atrás. Me alegró y me provocó la sensación de tener una relación próxima con “Lo ominoso”, no diría familiar, pero casi. He vuelto al texto freudiano en distintas oportunidades. Allá lejos y hace tiempo cuando investigaba sobre la locura. Luego en ocasión de los asuntos de familia y sus enredos en el inconsciente y hace muy poquito en articulación con el concepto de extimidad, que a decir verdad por momentos se superponen para mí.

I- De la publicación de “Lo ominoso” este año se cumplen 100 años. Allí Freud asienta gran parte de lo que será el núcleo de “Más allá del principio del placer”al ubicar la compulsión de repetición como derivada de la naturaleza más íntima de las pulsiones y haciendo caso omiso al principio del placer. Empieza a escribir su texto en 1913 y lo retoma en el 19. Entre 1914 y 1918 transcurre la Primera Guerra Mundial. Pensaba cuánto del sin sentido y el horror que irrumpen con la guerra, Freud va intentado cifrar con sus elaboraciones y escritos.

En la nota introductoria, algo que menciona Strachey me hace un guiño. Refiriéndose a “la extensa cita” del diccionario alemán con la que Freud inaugura el texto y que mucho trabajo le ha dado traducir, nos invita como lectores a no desalentarnos, advirtiendo que encontraremos en sus páginas un contenido interesante y significativo que “va mucho más allá de las meras disquisiciones lingüísticas”. Me encanta como deja ver por un lado, la dificultad con la que se topó al momento de la traducción. Por el otro, el entusiasmo que trasmite sobre el más allá que descubre en el texto. Considero que tanto la dificultad  como el interés del texto freudiano giran en torno a ese más allá, que implica la presencia inquietante de un real que no es posible atrapar por el significante.

II- Freud se propone examinar dentro del terreno de la estética (ciencia de las cualidades de nuestro sentir), un campo marginal y descuidado. No se trata del campo de lo bello sino de lo ominoso, de lo que provoca angustia y horror. Si definimos lo heimlich como lo doméstico, familiar e íntimo es posible oponerlo a lounheimlich,entendido como extraño. Sin embrago, siguiendo el recorrido freudiano se advierte que lo heimlich deviene unheimlich. Lo ominoso es un matiz de lo terrorífico “que se remonta a lo consabido de antiguo, a lo familiar desde hace largo tiempo”, “se llama unheimlich a todo lo que estando destinado a permanecer en el secreto… ha salido a la luz” (2). Es decir que lo ominoso no es algo nuevo o ajeno, sino algo familiar enajenado por el proceso de represión. Dobles, telepatía y el permanente retorno de lo igual,  son las experiencias de lo ominoso sobre las que Freud se detiene. Busca cernir “el efecto estético” (3) que estas experiencias provocan por el lado de la angustia.

Lacan  relaciona lo unheimlichcon su elaboración del objeto a. En el Seminario 10 dice que el witz es al inconsciente lo que lo ominoso a la angustia. Se trata de un eslabón indispensable para abordarla, más allá de la angustia de castración, la angustia vinculada a la irrupción del objeto. La angustia se presenta cuando el objeto, no especularizable, paradójicamente aparece en el espejo, es visto.

III- No tenía pensado hablar de las pesadillas, pero hasta ahí me llevó el recorrido que fui haciendo para esta noche. “El monstruo, el doble y el objeto”, es un texto de Carolina Koretzky que trabaja sobre las pesadillas. Ella plantea que en la mitología popular son figuras fantásticas las de las pesadillas que gozan secretamente del durmiente y se apoyan en la creencia del doble: “este monstruo sale de nosotros, y es desconocido para uno mismo…” (4). Aquí reside lo ominoso del asunto: lo desconocido para uno mismo que se lleva dentro de sí y proviene de lo pulsional. En su libro Sueños y Despertares retoma las pesadillas subrayando que a la dimensión imaginaria de la pesadilla que da forma al goce del Otro ejercido sobre el sujeto (demonio, vampiro, hombre lobo), Lacan agrega el enigma como el elemento central. El ser que pesa por su goce es también un ser que interroga: “En el enigma se presenta un significante en ruptura con la continuidad de la cadena significante… pura intencionalidad de significación, pero sin acceso al querer decir…” (5). En esta línea, la autora propone servirse en el análisis de las pesadillas para tornar “productiva y reveladora” esta angustia nocturna.

IV- Siguiendo esta propuesta empiezo a buscar en los testimonios del pase. Encuentro el primero de Fernando Vitale: “De la pesadilla de la historia a los acontecimientos de cuerpo” (6). Allí sitúa el objeto mirada en juego en su modalidad de goce y lo mortificante de su funcionamiento. Refiere que el análisis le permitió salir del delirio de la propia historia. Al respecto recuerda una intervención, poco antes del final: “después de todos estos años de trabajo, podemos estar completamente seguros de una cosa. Evidentemente algo te ocurrió, jamás podremos saber la causa..”. Habla de las pesadillas en su análisis y del cambio de signo que tuvieron. Si al inicio lo dejaban “sumido en la derrota”, sobre el final advierte un nuevo uso. Al analista lo ubica jugando la partida en el lugar de la pesadilla, del sacudón.

Cuenta que: “…había sueños que en sí mismos tenían un efecto vitalizador, más allá de los sentidos que pudiera descifrar”. En una ocasión un sueño lo pone contento, lo analiza. A la sesión siguiente quiere seguir analizándolo, la alegría desaparece. El analista sacude: “Pero qué querés? Si seguís en esa vas a terminar así!”. El sacudón lo confronta con su locura fálica “todista”. Recuerda en ese momento “la pesadilla del zoom”: “duraba un instante, era sólo el efecto vertiginoso de un zoom y el sacudón que me despierta. Lo que me asustaba no era ninguna imagen en particular… si se la somete a un efecto así se desrealiza… lo que se quiere atrapar siempre huye…”. Sitúa así a la pesadilla como “el esbozo de una solución”  en tanto lo ayuda a despertar del sueño de eternidad y salir de la locura fálica.

V- Pienso que es muy interesante el relato de esta pesadilla donde lo imaginario aparece depurado y prima la dimensión de enigma que lo confronta con su modo de goce, el objeto mirada se hace visible en el zoom. A la vez, el recorrido del testimonio advierte que lo ominoso no está en lo extranjero y nuevo que irrumpe, sino que lo que mortifica es llenarlo siempre con la misma historia. Da cuenta de lo que Miller plantea en Causa y consentimiento respecto a que la defensa ante lo unheimlich del goce es un modo primordial del sujeto y que justamente la ética del psicoanálisis busca apartarnos de lo que creemos familiar para reconducirnos a lo extraño: “… la experiencia analítica enseña cuán extraño es lo que tiene lugar en la familia…” (7).

Para terminar vuelvo al epígrafe: “soñamos una esfinge para explicar el horror que sentimos”. Entiendo que frente a lo abrupto de la emergencia de un real se interpreta y de esta manera el “efecto estético” queda relegado. Como enseña el testimonio de Vitale, servirse de lo ominoso es posible, cuando se logra salir de lo imaginario del asunto y detenerse en el efecto en el cuerpo que esa irrupción provoca; cuando se hace lugar al fuera de sentido. Sería algo así como dejar de ponerle el monstruo a la pesadilla, para quedarse con la sutileza enigmática de “lo estético”, e inventar con eso cada vez. 

Notas:

  1. Borges, J.: “Ragnarok”, en Obras Completas, Emecé Editores, Bs As, 1974
  2. Freud, S.: “Lo ominoso”, en Obras Completas, T. XVII, Amorrortu, Bs. As. 2003, p.220 y p225
  3. La idea del  “efecto estético” la tomé de la conferencia que Mauricio Tarrab dio en el Seminario del Campo Freudiano en Octubre de este año en la Sección sobre la interpretación analítica. La entiendo como equivalente al efecto de goce, al efecto enigmático a partir del encuentro con el sin sentido, que la interpretación busca llenar dejando relegando “el sentir”. Dónde ubicar la interpretación analítica se preguntaba él: está del lado del S2 o del S1, responde al enigma o produce estupor y fuera de sentido?
  1. Koretzky, C.: “El monstruo, el doble y el objeto”, en Mediodicho N· 45, EOL Sección Córdoba, 2019, p. 158
  2. Koretzky, C.:Sueños y despertares. Una elucidación psicoanalítica, Grama, Bs. As., 2019, p.110
  3. Vitale,F.: Testimonio “De la pesadilla de la historia a los acontecimientos de cuerpo”, en Lacaniana Número 24, Grama, EOL, Bs. As., 2018
  4. Miller, J.A.:Causa y consentimiento, Paidós, Bs. As., 2019, p.13

 

Bibliografía:

Freud, S.: “Lo ominoso”, en Obras Completas, T. XVII, Amorrortu, Bs. As. 2003

Lacan, J.:El Seminario, Libro 10, La angustia, Paidós, Bs. As., 2007

Miller, J-A.: Causa y consentimiento, Paidós, Bs. As., 2019

Mozzi, V.: “Lo ominoso, un texto vanguardia”, Dossier100° aniversario de «Lo ominoso» (1919) de Sigmund Freud, Virtualia Num 36, Bs. As., Marzo 2019

Vitale, F.: “Das Unheimliche, una indagaciónestética”,  Dossier100° aniversario de «Lo ominoso» (1919) de Sigmund Freud, Virtualia Num 36, Bs. As., Marzo 2019

Vitale, F.: Testimonio “De la pesadilla de la historia a los acontecimientos de cuerpo”, en Lacaniana Número 24, Grama, EOL, Bs. As., 2018

Koretzky, C.:Sueños y despertares. Una elucidación psicoanalítica, Grama, Bs. As., 2019

Koretzky, C.: “El monstruo, el doble y el objeto”, en Mediodicho N· 45 “La pesadilla”, EOL sección Córdoba, 2019

Tarrab, M.: Conferencia del SCF en Octubre 2019, EOL Sección La Plata