Jornadas y CongresosNúmero 14 - diciembre 2019

El germen de la violencia es efecto del discurso

VI JORNADAS DE LA EOL SECCIÓN LA PLATA: INTERPRETAR LA VIOLENCIA, 2 de noviembre de 2019

 

Carlos Jurado

 

En “La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud” Lacan escribe: “Porque va a traer la Disensión, únicamente animal y condenada al olvido de las brumas naturales, al poder sin medida, implacable a las familias y acosador de los dioses, de la guerra ideológica. Caballeros y Damas serán desde ese momento para dos niños dos patrias hacia las que sus almas tiraran cada una con un ala divergente, y sobre las cuales les será tanto más imposible pactar cuanto que, siendo en verdad la misma, ninguno podría ceder en cuanto a la preeminencia de la una sin atentar a la gloria de la otra.”(1) A partir de aquí queda marcada una perspectiva que podemos retomar respecto de la violencia cuya tesis podría ser: es lo simbólico lo que engendra violencia, desplazando una tesis anterior de Lacan que afirmaba que era lo imaginario.

Cuando Lacan escribe que el comienzo de la guerra ideológica es la diferencia significante y lo encadena a la imposibilidad de pactar acuerdos, porque son lo mismo pero sin embargo van a divergir en sus luchas, ubica lo irreconciliable de dos posiciones. Se puede sostener sin inconvenientes que lo real queda determinado por los significantes; Caballeros y Damas serán dos patrias en pie de guerra.

¿En qué deviene lo simbólico para Lacan en los años 60? En aquello que organiza y determina un orden. Con la materialidad significante demuestra que ese orden insustancial hace surgir al sujeto y su partenaire: el objeto, como el representante representativo de la pulsión, aquello que se va a satisfacer siempre. Encontramos intentos en el psicoanálisis por explicar la violencia por la falta de la palabra, pero se podría contra argumentar con Freud –como lo hace Lito Matusevich en su contribución a esta Jornada- que en el “Malestar en la cultura” dice que el prójimo no es el semejante, es el Otro y en ese contexto va contra la tesis de la agresividad especular para elevarla a nivel de la Cultura, el ser hablante es un exiliado de la naturaleza y es albergado en la cultura, su crueldad es efecto de este exilio.

Lacan en las fórmulas de la sexuación nos dice que son dos formas de fallar a la relación sexual que no hay, es decir que la manera de fallar a lo macho es con el fantasma y la de la mujer es con el falo, aunque ella cuenta con otra posibilidad: dirigirse al significante de la falta en el Otro. Surge de allí el denominado goce femenino. Es interesante retomar esa perspectiva del goce para pensar el sinthome pero a condición de dejar de partir del todo fálico y ubicar el goce femenino como complementario para situarlo como un acontecimiento de cuerpo anterior a lo sexual. En su escrito “Joyce el síntoma” Lacan propone la sustitución del inconsciente Freudiano por el parlêtre y es Jacques-Alain Miller quien al recrear esa propuesta nos invita a pensar las consecuencias que ello implicaría. Si decimos que el inconsciente es un discurso y el psicoanálisis es su reverso estamos situados en el Lacan clásico y eso estructura una experiencia. Si aceptamos la sustitución del parlêtre por el inconsciente, ¿cuáles serán las consecuencias para la experiencia? En principio, siguiendo a Joyce, se podría afirmar que el sinthome es un goce autista, que si bien se dirige al Otro, eso no entra en el discurso. Es lo que verificamos cuando Lacan dice que Joyce se dirige al discurso universitario, dirigirse no es igual a habitarlo, consigue que los universitarios se encarguen de su obra, pero el goce autista no entra en ningún discurso.Tomemos la golpiza odio, la ira, la venganza, etc., para situar en primer plano al cuerpo, en tanto es susceptible de ser perdido, el cuerpo levanta campamento y se esfuma. Jacques-Alain Miller ubica el cuerpo real como lo que no entra en la representación, como lo que daría el sustento del goce ante el cual el parlêtre con su Escabel encuentra una solución diferente al lazo social.

Miller nos dijo que la violencia es la satisfacción de la pulsión de muerte, no es su sustitución. Propongo leer esta frase con otras dos de Lacan en Caracas: “Porque el goce del cuerpo hace punto contra el inconsciente”(2) “Se sigue de ello que lo mejor que puede hacer lalengua es demostrarse al servicio de la pulsión de muerte. Es una idea de Freud. Es una idea genial. Quiero decir, también, que es una idea grotesca.” (3)El goce del cuerpo real pone punto al inconsciente podría decir porque no entra en la representación, es un goce fuera de discurso, la pregunta decisiva es si ese goce embragara en lo discursivo o no, lalengua al servicio de la pulsión de muerte no es la pulsión, ya que si no haría falta que este a su servicio, esta idea de Freud es genial y grotesca, entonces se puede pensar en otro destino para lalengua, en el destino del sinthome en donde el goce del cuerpo estaría al servicio de los misterios de la vida. Lo esencial de LOM es el goce que habita en el habla.

 

Bibliografía.

(1) Lacan, J.: “La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud”, en Escritos 1, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 1988, pág. 480.

(2)  Lacan, J.: El Seminario libro 27, Disolución Clase 7 El seminario de Caracas, Inédito., pág. 3.

(3) Idem.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*