CartelesNúmero 13 - septiembre 2019

De la prudencia a la acción

NOCHES DE CARTELES: LA FUNCIÓN DEL MÁS-UNO- EOL Sección La Plata 8 de mayo de 2019

 

Laura Arroyo

 

 

La invitación a participar en esta mesa sobre la función del Más-Uno tuvo como efecto el recuerdo de mi debut como cartelizante. He formado parte de varios carteles a lo largo de los años con resultados diversos, creo que se podría hablar de “cartel por cartel”, en alusión a nuestra repetida frase de “caso por caso” pero ello no deja de lado que haya una primera vez  y me pareció que tal vez pueda de algún modo contarles brevemente el efecto de esa primera vez, que cuenta como primera más por el producto de su inflexión, que por su lugar en el tiempo.

 

Tiempo de ver

Corría el año 1992  la Escuela de la Orientación Lacaniana se acababa de fundar, eran tiempos fervorosos y muy movilizantes. Recién me había recibido de Lic. en Psicología, hacía muy poco tiempo que me analizaba. Decididamente armamos un cartel con otros tres y salimos a buscar un Más-Uno. Lo que inquietaba eran los temas de Escuela, si bien mi interés por el psicoanálisis antecedía esta empresa, como podrán entender muchos de los aquí presentes, mi procedencia reciente se correspondía más bien con el saber universitario, varios años de habitar ese discurso no es sin consecuencias.

Contextuemos la época, como muchos saben, otros podrán imaginar,  por esos tiempos no contábamos con internet ni siquiera con celulares, había que recoger una suerte de planilla tamaño oficio en la sede de Callao al 1033 que luego de llenarla con los datos, rasgos de sus participantes y Más Uno era depositada en un buzón que se hallaba en la secretaría de la Escuela.

Luego de algunas lectura iniciales por lo textos llamados institucionales de Lacan mi interés había recalado en Sobre la experiencia del pase donde Lacan señalaba que  su Proposición del 9 de octubre estaba “impregnada de prudencia, una prudencia quizás humana, demasiado humana: no veo cómo habría podido ser yo más prudente… Mi prudencia se hallaba impuesta por el estado de cosas existente: éste es el principio mismo de la prudencia”(1)  Vaya!  La pregunta que apuntaría al rasgo tomaría como eje La  prudencia;  en tanto se encerraba algo allí que se volvía enigmático y escapaba a mi comprensión.

Momento de comprender

Guiada por la suposición de un saber y luego de un paseo por Aristóteles en su Ética a Nicomaco y por Baltazar Gracián y su Oráculo Manual, pude entender gracias a la operación de mi Más-Uno que no hay una introducción al saber psicoanalítico al modo del discurso universitario. Lo trabajado en el cartel tuvo sus efectos en el diván. Pude entonces entender que no hay un saber que sea propiamente teórico en el psicoanálisis y que todo saber se relaciona con el saber del inconsciente, que el saber referencial y el saber textual están conectados “El más uno es el agente provocador de un saber, de un trabajo que cumple la función de despertar. Cuando suponemos que entendemos rápido, probablemente lo que hay es un dormir. Se trata de ir a contracorriente de eso.”(2)  Decía Miquel Bassols en una entrevista del 2014.  De este modo es que el cartel se vuelve bisagra de esa puerta hacia la Escuela.

En el acto de fundación de la Escuela Francesa de Psicoanálisis de 1964, Lacan señala la importancia de refundar el campo psicoanalítico, tal como Freud lo abrió, a través del trabajo en la Escuela  para así poder restablecer “el filo cortante de su verdad: devolver a la práctica del psicoanálisis el deber que le corresponde en este mundo” (3), señala que  el objetivo de este trabajo es indisoluble de una formación. Allí nos propone que para la ejecución del mismo  adoptemos el principio de una elaboración sostenida en un pequeño grupo de entre 3 y 5 personas, el 4 será la medida; más una encargada de la selección y del destino que se reservará al trabajo de cada uno. Estos elementos, los miembros que conformarán dicho cartel, luego de un tiempo deberán permutar. Este cargo de dirección, subraya, no constituirá un caudillismo cuyo servicio prestado se capitalizará para acceso a un grado superior y nadie, subraya, se considerará retrógrado por retornar al rango de un trabajo de base (4). En 1980 Lacan, afinará algunas cuestiones en relación a este dispositivo y entre ellas nombrará al cartel como órgano base de la Escuela.

Podemos afirmar que Lacan creó este dispositivo del cartel como una herramienta privilegiada de trabajo para los psicoanalistas. Pero sabía muy bien a que abstenerse  respecto del pequeño grupo. Había captado muy bien los efectos imaginarios del pequeño grupo, sobre todo había captado que son dispositivos sociales al servicio del discurso amo, precisamente. Cuando Lacan establece el discurso psicoanalítico lo establece a partir de la inversión del discurso amo.

En este sentido el Más-Uno hace agujero, hace incisión en lo imaginario donde podría instalarse un líder, en cambio, se provoca  un efecto que se vuelve interpretación, produciendo  de este modo un efecto de saber.  El cartel permite razonar ese saber que no puede reducirse al saber teórico sino que es un saber textual, como es el saber del inconsciente. Dependerá de la función del Más-Uno, impedir la identificación del grupo, lo que implicará  más que un saber supuesto, un saber actuar. No obstante a esta primera vez siguieron otras. Requirió de un tiempo para mí poder llegar a plasmar un escrito.

Momento de concluir

El cartel tiene una duración regulada, hay un momento de concluir. La anticipación de este momento de concluir puede ser un punto de apoyo esencial para las intervenciones del Más-Uno. Lacan habla de “velar por los efectos internos a la empresa y provocar su elaboración”.  Esto estaría en relación con otro punto que es “la puesta a cielo abierto de los resultados así como de las crisis de trabajo”. Bueno algo de eso intento transmitirles con este primer ejemplo, del que no puedo decir que hubo un resultado, al menos hasta ahora.

Esta puesta, se la puede pensar como el pase de lo privado del grupo a lo público, es algo así como la puesta en escena de lo que ha operado en el grupo, son sus efectos. La puesta a cielo abierto puede ser una de las incitaciones del Más Uno, es lo que tiene que ver con provocar, con la elaboración provocada, tal como fuera reformulada por Miller. Provocar quiere decir: incitar a salir de sí mismo.

Hoy participo activamente de carteles. La provocación a la elaboración está presente, esto se da luego de un largo tiempo de trabajo, claro está. La invitación a participar de esta noche me precipitó a extraer algunas conclusiones, que intento transmitirles.

Mi participación actual dentro de los carteles que les mencionaba está orientada sobre todo en relación  a una pregunta sobre la idea de acción Lacaniana  tal como es enunciada por Miller en Un esfuerzo de poesía. Es una pregunta que si bien tiene que ver con la política de la Escuela, también es ética. Este interés tiene que ver sobre todo con mi participación en la Antena de Autismo La Plata. ¿Cómo llevar adelante una acción que se pretenda acción lacaniana? Se trata de poder hacer pasar las consecuencias del acto analítico al Otro social. Esto no va de suyo, se trata de poder evaluar las consecuencias prácticas en cada ocasión  que nos permitan hacer una lectura atenta del malestar. Se trata de una acción que está regida por una ética, que no se guía por los ideales  que hacen  al bienestar social, muchas veces con intenciones adaptacionistas. Sino más bien de la “posición que el analista sostiene en el acto analítico, una posición que casi podríamos definir como a-social, marcando la del objeto. Si en el acto analítico, en la privacidad del vínculo de la transferencia, el analista sostiene el lugar de objeto a, en la acción social sostiene sin duda el lugar de sujeto, diré incluso el lugar del analizante, del analizante más experimentado posible” dice Bassols. Si hago un puente entre ese primer cartel y el actual, puedo encontrar  algo que me interroga desde la prudencia a la acción, tal vez reformulando la pregunta podría trazar un nuevo recorrido, esta vez guiado, por la ética.

Notas

1-Lacan, J “Sobre la experiencia de pase”  en Ornicar? 1 El saber del psicoanálisis Editorial Petrel. España. Pág 31

2- Bassols, M.  https://nellimablog.com/2014/08/20/el-cartel-en-las-escuelas-de-la-amp-entrevista-a-miquel-bassols-presidente-de-la-amp-entrevista-realizada-por-marisa-morao/

3-Lacan, J “Acto de fundación” en Otros escritos Editorial Paídos Buenos Aires 2012. Pág. 247

4-Ibíd. Pág. 248

5- Lacan, J  «Desescolage» (D´Écolage, clase del Seminario del 11 de marzo de 1980, «Annuaire et textes statutaires 1982″ de la Ecole de la Cause freudienne), El cartel en el Campo freudiano, Cuadernos de psicoanálisis, Eolia, Buenos Aires, 1991. Pág. 10

6- Ibíd. Pág. 10

7- Ibíd. Pág. 10

8- Miller, J-A. «Cinco variaciones sobre el tema de `La elaboración provocada´» (Intervención en l´Ecole de la Cause freudienne -Reunión de los Carteles-, 11 de diciembre de 1986), El cartel en el Campo freudiano, Cuadernos de psicoanálisis, op. cit. Pág 13

9- Miller, J-A “La acción lacaniana” en Un esfuerzo de poesía  Editorial Paídos. Buenos Aires 2016 pág. 159

10- Bassols, M.  http://thewannabe.nel-amp.org/Ediciones/011/template.php?file=Nuestras-convicciones/Una-politica-para-la-Accion-Lacaniana.html

Bibliografía:

-Lacan J. “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela” en Otros Escritos Editorial Paídos Buenos Aires 2012

-Aristóteles.  Ética a Nicomaco  Editorial Hyspamerica. Buenos Aires 1984

-Gracian B. El oráculo manual, el héroe y el discreto  Editorial La Rafa. Madrid 1930