Autismo: Acontecimiento de cuerpo y nanosoluciones *

XXVII JORNADAS NACIONALES DE CARTELES —Buenos Aires, 11 de agosto de 2018

 

 

 

 

Marita Manzotti

 

Las particularidades en el uso de los cuerpos de los sujetos llamados autistas no dejan de interrogarnos. Las modalidades que más sorprenden son aquellas que claramente se reconocen en la dirección del uso de los sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. Muchos niños utilizan el olfato de maneras extrañas, oliendo la cabeza o el pelo de quien se acerca, o partes de su propio cuerpo o juguetes. Con la vista es muy común observar los desvíos que realizan con los ojos mirar a través o de costado y con el oído, se puede verificar el registro de sonidos lejanos o selectivos y sin embargo las palabras del otro o ciertos tonos parecen no registrarse.

Es por eso que muchos estudiosos que lo leen por la vía de las funciones sensoriales señalan una alteración en el cuerpo, principalmente en el cerebro, pensándolo como consecuencia de causas diversas en campo de lo orgánico (alimentación, genéticas, neurológicas, etc.).

La novedad que Lacan introduce a lo largo de su enseñanza con respecto al cuerpo se sostiene en valorar que no hay “ninguna connaturalidad de esta sensación con respecto a lo que puede nacer como aprehensión de un pretendido mundo” (1). Nuestros aparatos sensoriales están hechos de filtros limitativos que no nos dan más que una cartografía parcial y débil del mundo.

Es en “Televisión” (2) que Lacan va a señalar el abismo, en tanto realidad insondable, inmaterial, que es, que lalengua va a civilizar el goce. En los autistas la posición de poco aprecio, dedesestimación (3) frente a esa animación –troumatisme – inaugural, además de mantenerlos absortos, como desatentos al “hacer” que supone ese real en la vida del ser hablante, tiene como consecuencia particularidades en el establecimiento de esa falla como tal.

En la medida que el acontecimiento traumático para Lacan inaugura la incidencia de lalengua sobre el ser hablante y precisamente sobre el cuerpo, la desestimación del niño autista a la afectación del trauma altera la función de corporización (4) poniendo dicha disyunción en evidencia.

El cuerpo desanudado de ese real que resulta opaco en la medida que exsiste tan solo a título de constituir su goce, se articula a lalengua en tanto ella traumáticamente cumple su función civilizadora en la vertiente del objeto, en la contingencia del encuentro, ya que el cuerpo goza de objetos.

Sin ese efecto lo que se mantiene en el ser hablante es la “reverberación” (5) en el cuerpo, sin ese punto de fijación al que permanece adherida la pulsión en la conjunción del Uno y del goce. Hemos podido observar, en cada uno de estos niños que recibimos, la fuerza con la que intentan fallidamente, al iterar, obtener ese punto. Los vemos sostener con insistencia un objeto al que manipulan, huelen, sacuden, o armando recorridos con saltos o movimientos repetitivos, o tal vez reiterando sonidos, palabras, frases o gritos.

“Es solamente en este efecto de entropía, en esta pérdida, donde el goce toma su estatuto, sólo donde se indica (…) Para Lacan, no hay armonía, sino ruptura, falla, hiancia que viene a introducir la marca. Y los objetos extraídos del cuerpo se depositan allí como para taponar el agujero jamás introducido”. (6)

Es por eso que favorecer la contingencia del encuentro, con la cautela y sutileza que solo la lectura de la insistencia fallida que una solución provee, implica una posibilidad excepcional para orientarse en la clínica del autismo. El encuentro tolerable inaugura un salto inédito: mortificación y vivificación alojan y habilitan nuevos tratamientos de esa falla ahí mismo, donde ella se constituye. Con el psicoanálisis hay posibilidades de acompañar e investigar cómo en esta clínica, en los pequeños detalles, en las nanosoluciones, el parlêtre intenta resolver, iterando, lo que ocurre cuando la lengua no sedimenta, no da lugar a la mortificación, a la hojarasca de la vida (7) y habilitar en la transferencia que se despliega, que en cada encuentro-acontecimiento se acomode mejor la vida en el cuerpo. (8)

 

 

*Cartel: “El cuerpo en la clínica de la infancia”. Integrado por: Scorsa, Macarena – Bordas, Luciana – Galvez, Alejandra- Varas,  Rebeca – Ahun, Julia. Más Uno: Marita Manzotti. Rasgo: Acontecimiento de cuerpo. EOL – Ciudad de San Juan y San Luis.

 

Notas:

(1) Lacan, J.: El Seminario, libro 17, El reverso del psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires, 1992, pág. 49.

(2) Lacan, J.: “La tercera” en Revista Lacaniana de Psicoanálisis N°18, Grama, Buenos Aires, 2015, pág. 19.

(3)  Manzotti, M. y Otros: Clínica del autismo infantil. El dispositivo soporte, Grama, Buenos Aires, 2018.

(4) Miller, J- A.: Biología Lacaniana y Acontecimiento de cuerpo, Colección Diva, Buenos Aires, 2002, pág. 99.

(5) Reverberación: El efecto acústico producido por la reflexión del sonido que ha sido deformado hasta hacerse irreconocible

(6) Laurent E.: “Judith, guía de lectura de Lacan”, en http://www.eol.org.ar/template.asp?Sec=la_escuela&SubSec=destacados&File=Destacados/17-12-11_Judith-Miller/Judith-guia-de-lectura-de-Lacan_Eric-Laurent.html

(7) Óp. Cit. n° 3, pág. 21.

(8) A los fines de la publicación fue extraído el recorte clínico sobre el que versó la conversación.