Antipatía entre dos discursos

8-los-objetos-de-la-pulsion-simultaneas-cjIII JORNADAS ANUALES DE LA EOL SECCIÓN LA PLATA: EL PODER DE LOS OBJETOS. EL RÉGIMEN DE LA PULSIÓN EN LA SOCIEDAD VIRTUAL, 3 de diciembre de 2016

 

 

por Carlos Jurado

 

Voy a partir de una frase que Lacan dijo en su intervención en Vincennes en el año 1978, que está publicada en la revista Lacaniana N° 11, lo cito: “¿Se superará en Vincennes la antipatía entre los discursos, el universitario y el analítico? Por supuesto que no. En ese lugar, se la explota, por lo menos desde hace 4 años, en que yo me ocupo. La enseñanza se renueva confrontándose con su imposible, se constata”. (1)

En 1975 se abre para Lacan un departamento de psicoanálisis en la universidad; hoy se llama París VIII, en su momento se llamó, según el barrio donde estaba el edificio, Vincennes. Lacan escribió allí una propuesta de trabajo, que llevo por título “Quizás en Vincennes…!”, allí decía: “En este momento, de lo que se trata no es solamente de ayudar al analista con ciencias difundidas bajo este modo universitario, sino también que estas ciencias encuentren, en la experiencia del psicoanálisis, la ocasión de renovarse”. (2)

Lacan tenía la idea de que el psicoanálisis tiene aportes que realizar a las ciencias sobre las cuales se sostiene.

Propongo leer la intervención de Lacan del año ’78 como su propia respuesta a la apertura del departamento de psicoanálisis en la Universidad, entiendo que extrae las consecuencias de cuatro años de trabajo en Vincennes –lo dice así en el párrafo que estoy trabajando–, la primera consecuencia que resulta categórica es que la antipatía entre el discurso universitario y el analítico no podrá superarse, y agrega que en Vincennes se la “explota” a esa brecha, y al ser explotada queda demostrado que lo que vuele irreconciliable a estos dos discursos es lo real, el psicoanálisis se confronta “con lo imposible, eso se constata”.En el Seminario 17 encuentro una frase que quiero poner en relación con lo que vengo desarrollando porque me parece un lugar privilegiado para situar lo real como aquello que no es susceptible de ser atrapado por el saber, como es la aspiración fundamental del discurso universitario. Recorro rápidamente el discurso universitario, el saber ocupa el lugar del agente y el objeto el lugar del otro, lo que permite ver que el producto es la división del sujeto. El empuje o la inercia del saber, Lacan lo dice así, “Sigue. Adelante. Sigue sabiendo cada vez más” (3).  En el discurso de la ciencia el a es el estudiante, crea un neologismo para mostrar ese efecto, astudado. ¿Qué sucede en el discurso analítico? El objeto está en el lugar del agente, el objeto en tanto real insimbolizable por el discurso, y el sujeto en el lugar del otro, el producto es el S1. El discurso analítico es el único que hace excepción a los otros tres por su relación a la verdad. En el Seminario 20 se encuentra la siguiente frase que nos aleja del discurso científico: “Lo real no puede inscribirse sino con un impasse de la formalización. Por ello he creído poder trazar su modelo a partir de la formalización matemática…” (4). Encuentro ahí la ocasión para pensar que lo real no se inscribe con el matema sino en un impasse, es decir lo que no se puede formalizar matemáticamente. ¿Cómo se podría pensar ese impasse? ¿De qué forma se puede constatar lo real como imposible?

No encontré mejor manera de hacerlo que con un pase, voy a utilizar el de Graciela Brodsky que está publicado en la revista Lacaniana N° 18 y lleva por título “Aprés coup”. Ella sostiene que “Cuando el final se mide por la satisfacción no hay que esperar que esta sea eterna (…) el final estuvo del lado de la imposibilidad y de lo que no puede decirse. (…) En el final, lo que surgió como la palabra inexistente es, en última instancia, lo que para abreviar escribimos S(/A). Eso hizo vano todo intento de seguir hablando, de seguir interpretando, de seguir buscando. La caída de la suposición de saber y de la creencia en el inconsciente fue experimentada al mismo momento y en carne propia”. (5)Lo real como imposible se le presentó como lo imposible de decir, lo que queda asociado a la caída del sujeto supuesto saber, pienso en una frase que Miller en Río de Janeiro –en Abril de este año–, “en el análisis hay que abjurar del inconsciente” y esto se verifica perfectamente bien en el testimonio de Brodsky, ella enuncia muy bien de qué se trata en un análisis más allá del sujeto supuesto saber, es de la satisfacción de lo que se trata en la nueva perspectiva del análisis. Es necesario que el S2 caiga, que la elucubración de saber sobre lalengua desnude su estructura para que la satisfacción del goce que “hay” sea posible. Vemos como despunta la perspectiva del parlêtre cuando se ha podido desmontar aquello que del saber respondía en la dimensión del inconsciente estructurado como un lenguaje. Entonces, el punto en el cual los dos discursos no tienen reconciliación es en el tratamiento de lo real como imposible, uno aspira a recubrirlo con el saber, el otro se confronta con lo imposible como ineliminable de la experiencia humana; es ahí donde los caminos se bifurcan.

 

Notas:

(1) Lacan, J.: “Lacan por Vincennes…!”, en Revista Lacaniana N° 11, Editorial Grama, Buenos Aires, 2011, pág. 7.

(2) Lacan, J.: “Quizás en Vincennes…” (1975), en Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012. pág. 333.   

(3) Lacan, J.: El seminario, libro 17, El reverso del psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires, 1992, pág. 110.

(4) Lacan, J.: El seminario, libro 20, Aún, Paidós, Buenos Aires, 1981, pág. 144.

(5) Brodsky, G.: “Aprés coup”, en Revista Lacaniana N° 18, Editorial Grama, Buenos Aires, 2015, pág. 84.

 

 

 

 

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